La sinceridad en las palabras de Sophie se podía sentir, Giancarlo acarició el rostro de su esposa y se acercó para besarla. — Es cierto que no es lo único que nos tiene que importar, pero no por eso no deja de ser importante. Quiero formar una familia contigo y eso incluye hijos, claro está, mientras tú los quieras. — No los quiero — el semblante de Giancarlo fue triste — los deseo con toda el alma y en especial que tú seas el padre. Sophie dio el primer paso y besó a Giancarlo, él comenzó a acariciarla con lentitud. Como si quisiera disfrutar cada centímetro de piel de su esposa, su amplia mano se deslizó en la zona media de aquella mujer y su reacción fue un gemido al aire mientras abría las piernas. — ¿Estás segura de que lo quieres? La pregunta de Giancarlo fue un beso, él a part

