Sophie sonrió al recordar ese día y lo que vino después, ¿Realmente era una buena idea hablar sobre esto o callaba sus sentimientos de una vez? — Lo que quería decir es que ese día fue que te conocí y cambiaste mi vida para bien — Sophie tomó la mano de Giancarlo y lo miró — gracias a ti soy quien soy en la actualidad, me has hecho ser una mujer que es firme y tiene todo lo necesario para poder hacer la justicia que se le fue negada. — Oh, ya veo — él separó su mano de la de Sophie — tengo noticias que darte respecto a tu petición, he hablado con los del banco y accedieron a lo que les enviaste a decir, aquí tienes los títulos correspondientes. Sophie sintió su mano vacía y aunque pudo asimilar lo que Giancarlo le dijo, lo cierto es que no podía evitar sentirse tonta al ver la respuesta

