El sol pegando directamente sobre mi cara me advierte que no abra los ojos, trato de moverme pero no puedo. Pongo mi mano sobre la que rodea mi cintura y a diferencia de mi permanece helada. Apenas soy más consciente de lo que sucede puedo sentir mi ropa helada, más bien, mojada. Lentamente abro los ojos adaptándolos poco a poco al sol, lo primero que veo el pasto verde del jardín de mis padres, y lo segundo las rejillas del balcón. Las vibraciones de mi teléfono terminan de despertarme por completo, al ver el nombre de Gina en la pantalla el recordatorio del laboratorio se presenta y al ver la hora soy consciente de que ella sabe que no estoy en casa de mi tío. Maddie: Andrew.- lo llamo tratando de moverlo un poco.- ¡Andrew!.- repito levantando mi tono de voz sin dejar de moverlo. Andr

