Trato de abrir los ojos pero simplemente no lo consigo, sé que es de día por que la luz pega directamente a mi cara; algo debajo de mi espalda vibra resultando ser mi teléfono, al abrir los ojos veo que no me encuentro en mi cuarto sino en la sala de operaciones, y no es la luz del sol lo que pega en mi cara sino la lámpara cos la que Andrew me apunta. Maddie: ¡¿Qué rayos haces?!, ¡déjame dormir!.- siento como mis ojos vuelven a cerrarse pero mi cuerpo ya no está recostado en ese sofá.- ¡Andrew! Andrew: llegaremos tarde.- por fin decido conectar mi cuerpo con mi cerebro haciendo que me dé cuenta de lo que esté pasando. Maddie: ¿tarde?, ¿a dón.....?.- los flashazos de lo que ocurrió ayer me golpean al instante, él tiene razón, es tarde.- ¡el colegio!, ¿qué hora es? Andrew: 8:23am.- segú

