Frederic
Hoy ha sido un día súper estresante, mi maldita empresa es un caos, los balances no cuadran y los horarios de trabajo son un desastre, está gente a hecho lo que le dé la gana.
Estoy estresado, mi asistente me tiene con ganas de tirarla por la ventana, mi peor error fue marcharme de Italia y dejarle la empresa a ese incompetente, pero se las verá conmigo.
Va a tener que trabajar para mi de por vida, me enoja está situación, los inversionistas y amigos de mi padre estaban muy molesto y decepcionados, me dijeron que en los años que mi padre había manejado la empresa nunca había pasado algo así, no estamos en quiebra pero si en números alarmantes.
Se que no fue sensato de mi parte no venir en estos años a vigilar como estaba funcionando o supervisar personalmente, pero Italia para mí se volvió prohibida, asistir a la reunión es volver a mi remordimiento ya que el padre de mi tormento estaba hay, alegre y amigable como siempre, dijo que iba a volver por qué necesitaba un favor, no se qué me pedirá pero lo cumpliré a ver si así mi cargo de conciencia se libera.
Estos balances parecen interminables tengo, casi 4 días metido en mi oficina revisando y analizando todos estos números y documentos, casi ni tiempo de comer tengo.
Estoy distraído cuando la puerta es abierta.
— Hermano casi no te vez con todos esos papeles arriba de tu escritorio—
— Y yo tengo un excelente amigo, que desde que fue por mi al aeropuerto no lo he visto más—
— Bueno para eso estoy aquí, debes relajarte, asi que vengo a invitarte a un club muy bueno en el centro, y antes que te niegues no acepto un no por respuesta—
— La verdad, ya no me entra nada más en mi cerebro, y necesito un whisky, así que vamos ya no aguanto estas cuatro paredes—
Me coloco la chaqueta del traje y camino hacia la puerta, mi amigo me sigue de cerca.
Ya en la empresa no queda nadie, solo el personal de seguridad.
Subimos a mi Bugatti y dejó que me guíe al lugar.
Cuando me estaciono lo miro mal.
— No pienso formarme como esos muchachitos—
— Tranquilo somos clientes VIP— Suspiro.
Cuando bajamos nos guían hasta las escaleras, también nos pregunta si queremos la segunda planta o la tercera que es más privada, obviamente fue la segunda opción.
— Quita esa cara de amargado, vinimos a divertirnos y a conseguir diversión, pero con esa cara de culo que te cargas espantaras a todas—
— Es que odio estar aquí, y si no fuera por ese incompetente, no estuviera en esta situación—
— Sabes algo amigo, no entiendo esa chica solo era una adolescente confundida, esto le ha pasado a la mayoría de los hombres que una niña le diga que lo ama, no entiendo como dejaste tirada tu vida aquí, solo por lo que pasó hace más de 6 años, esa chica no debe ni acordarse de ti, la única forma que —
Lo miro mal— La única forma que, ha bla de una vez—
— Que la realidad es que te gustó, y te jode que una chiquilla te gustará, no eres un pedófilo, ni nada parecido, pero no creo que la decisión que tomaste haya sido la indicada—
— Gustarme, esa niña no movía nada en mi, pero la situación me sobre paso, nunca pensé en que esa niña se haiga encaprichado conmigo—
— Ok, como digas, olvida a esa mocosa y vamos a divertirnos, aunque ya no es una niña ya es toda una mujer—
Esas palabras resonaban en mis oídos.
Empezamos a tomar, la verdad el ambiente estaba bueno, habían mujeres muy hermosas y sexy, pero no me decidía a cuál escoger hoy.
Mi madre estos últimos años ha estado encima de mi, que ya debo casarme, que tengo 33 años y no le he dado un nieto, que debo sentar cabeza.
No es que no quiera una familia, es que no me siento preparado, cuando me casé quiero ser buen esposo y padre, pero no a llegado la indicada.
Me levanto del sofá y me coloco en las barandas donde se ve perfectamente la pista de baile, el lugar es muy práctico y moderno.
Veo a las personas bailar pero una mujer llama mi atención, mueve sus caderas al ritmo de la música, su cuerpo es algo sumamente sexy, sus movimientos son tan hipnóticos, paso saliva cuando voltea su cuerpo y veo sus lindas y grandes nalgas, pero quedo sin aire cuando posa su hermosa mirada en mi.
Creo que sintió mi mirada, la recorro toda, aunque sigue moviéndose, sus movimientos son nerviosos, su cara se me hace conocida y no se de dónde.
Siento una corriente correr todo el cuerpo, siento a alguien golpear mi espalda para colocarse al lado de mi.
—¿ Que tanto miras—
Cuando le voy a responder, miró abajo pero ya la mujer no está.
Tengo un poco de rabia, quería seguir observándola, aunque pareciera un enfermo.
— Ha nadie en particular, solo miró a las personas bailar—
— Bueno mi hermano conseguí un par de amiguitas que hoy nos acompañarán—
Yo sonrió con malicia.
*************
Ya ha pasado una semana de estar aquí, he ordenado muchas cosas, la verdad he avanzado rápidamente.
Tocan las puertas — Señor lo están solicitando— Me dice mi secretaria.
— De quién se trata estoy ocupado y no tengo tiempo que perder—
— Auch, pensé que éramos amigos cercanos, que las puertas de tu empresa estarían siempre abiertas para mi—
Veo a mi amigo Enrique Parísi entrar en mi oficina.
— Acuérdate que también es tuya, ya que tienes acciones—
— No me hagas reír, son solo 10%—
— Pero igual eres mi socio y buen amigo, las puertas de mi empresa siempre estarán abiertas para ti—
El sonríe— Me alegra oír eso, además siento tu regreso como una señal para lo que vengo a pedirte—
— Ven siéntate, ponte cómodo y hablemos— Le hago señas a mi secretaria para que se marche.
— Ahora dime, para que soy bueno—
El afina su garganta.
— Iré al grano, mi hija mayor Valentina está por graduarse como la mejor de su clase en ingeniería electrónica, sus pasantías las iba a ser en mi empresa, pero su tutor decidió que ella no podría hacerlas hay, le dije que llamaría al decano pero se negó diciendo que luego diría que todo lo que a logrado es por mi—
Cuando oigo el nombre de su hija me tenso, todavía siento sus labios encima de mi, me debió gustar el beso, no pero lo hizo y es lo que más me enoja.
— Y en donde entró yo, para que me necesitas—
— Bueno, no consigo una mejor empresa donde ella hago sus pasantías que está, es una de las mejores, se que tienen un poco de problemas pero se que los resolverás rápidamente, eres un genio—
Esto no puede estar pasando, he huido más de 6 años para no volverla a ver, y no a pasado ni siquiera la semana y pasa esto.
— Lo siento Enrique, mi empresa no está en su mejor momento, creo que el potencial de tu hija estaría mejor en otro lugar— El niega.
— Recurrí a ti, por qué como yo eres el mejor, además mi hija aprenderá mucho aquí, y te ayudará en el crecimiento de la empresa, supuse que por mi amistad no me dirías que no, y antes de salir envié la carpeta con tu empresa como la que realizará la pasantía Valentina, hasta hoy tenía chance y supuse que me ayudarás—
Quedó mudo, la verdad si no fuera de ella de quién hablamos no dudaría de darle la mano.
— Bueno siendo así, entonces bienvenida—
El sonrie— Sabía que me ayudarías—
Yo sonrío, debo terminar rápidamente lo que vine hacer, no se cómo evitare toparme con ella.
Si la consigo, no se cómo me enfrentaría a ella.
Cada día se me complica más está situación.
Yo tratando de alejarme y ahora le doy vía libre para que venga a mi empresa.