Capitulo 16

1602 Words
Frederic Hay cosas en la vida inexplicables y mi obsesión por ella es una de ellas, hace años solo la veía como una niña y ahora me muero por hacerle a mia. Estoy en mi casa, hoy quería ir a la empresa, pero es domingo y sé que va a estar sola, pero no quiero seguir pensando en ella, se ha vuelto una obsesión poco sana para mí. Nunca pensé que vería a esa niña con estos ojos, pero me está volviendo loco. Desde ese beso no puedo sacarla de mi cabeza, estos días únicamente he pensado en ella, parezco un obsesivo. Pero debo poner freno o me volveré loco, la quiero para mí y cuando a mí se me mete algo en la cabeza no abra nadie que me haga cambiar de idea. Uso mi teléfono para enviar un mensaje, necesito toda la información que pueda de su vida, con quién ha salido, si tiene algo con alguien, que espero que no, lo que a hecho con su vida todos estos años. Esto me hace sentir un hipócrita, ya que en todos estos años no hecho más que ignorar su existencia, deje de venir a Italia solamente por no verla, por qué en el fondo de mí, ese beso significo más de lo que quiero admitir, pero todo reventó en mi mente, con este beso que me hizo sentir diferentes sensaciones. Mientras estoy en mi debate, entra mi mejor amigo, todavía estoy en el hotel, por qué mi departamento no está listo, y eso me tiene de los nervios, me gusta que todo salga como yo digo, pero este tema me tiene mal. Este hotel es cómodo Pero me gusta la privacidad — Desde que te conozco, nunca te he visto tan pensativo y mucho menos sentado sin hacer nada, ¿ Qué sucedió?— — Que me sucede, una maldita chiquilla me tiene sin control desde que la volví a ver— — Por fin hombre, hasta que por fin lo admites, ya estaba pensando ingeniosos planes para hacerte admitirlo— Lo miro mal. — No sabes el tiempo que he estado pensando y asimilando esto que estoy sintiendo, estuve muchos años lejos de esta ciudad y no precisamente era por trabajo, era por qué en mi cabeza no asimilaba que acababa de besar a una niña, y no fue lo que me enloqueció, fue que me encantara el beso— — No te atormentes, no eres un pedófilo, esa chica es demasiado bella y atractiva, cualquiera hubiera caído, fuiste demasiado fuerte— — Era solo una niña, ni ella misma sabía lo que quería— — Exactamente, pero ahora es todo una mujer, que piensas hacer— Éso no es de gran ayuda en mi debate así que no le respondo cojo mis llaves y salgo, pero antes recibo unas carcajadas, agradezco que sea mi hermano si no ya no existiera. Conduzco a la mansión Parisi, sé que es estúpido, pero estoy criado a la manera antigua, si no le pidiera a mi amigo poder cortejar a su hija, no tendría la conciencia tranquila, además son años de diferencia y quiero dejar todo claro. Por qué se que caeré por esa mujer, y quiero hablar con mi amigo claramente. Cuando llegue veo un poco de hombres, me bajo y camino hasta la entrada una empleada me recibe. — Buenas, vengo a ver a mi amigo, el señor Parisi— — Buenas, el señor está ocupado, sígame para que lo espere cómodamente, quiere algo de tomar— Niego, me siento en el sofá, pero al momento de irse, me levanto y camino hasta el despacho, he venido varias veces en el pasado, así que sé dónde queda todo, cuando estoy por llegar, oigo gritos. — ¿ Qué quieres que haga padre?, estoy en problemas, no tengo más opción— — Siempre abra más opciones, no puedo creer que estés arriesgando la vida de tus hijas, primero una y ahora la otra, estoy decepcionado del hombre que te has convertido, prefieres arriesgar la vida de tú hijas, solo por pensar en lo que dirá la sociedad— — No lo entiendes padre, no es lo que hablen, no entiendes lo grave de la situación, solo necesito casarlas, yo me encargaré de protegerlas, a lo que yo resuelva, las traeré de regreso a casa— — Ya cuando esos asquerosos las hayan utilizado, no voy a permitir eso, me llevaré a mi nieta, Valentina no es tan influenciable, tú te buscaste tu destino, asume las responsabilidades— — No puedes hacer eso, ella es mi hija— — Es tu hija, pero cuando ese malnacido le dejo morados no hiciste nada, si tú no las proteges lo haré yo, y mejor que se mantengan lejos de mis nietas si no quieren ver a un verdadero Parisi— Siguen discutiendo y en mi cabeza no deja de repetirse, casarlas, utilizarlas, morados. Aprieto mis puños, no puedo asimilar que ese que habla con tanta frialdad sea mi amigo, el que toda la vida hablo de sus hijas como sus joyas. Doy pasos atrás, no sé que hago aquí, así que salgo de prisa de esta casa antes de que sepan que los he escuchado. Camino a la salida y nuevamente está la empleada. — Dile a el señor Parisi que volveré luego, se ha tardado mucho y estoy de afán— — Cómo usted diga— Salgo y me desabotono la camisa, el calor que recorre mi cuerpo me tiene irritable. Debo averiguar que está sucediendo, Valentina está en el medio de este problema y no me gusta para nada. ************* Mi lunes comenzó de manera atropellada, al llegar a la empresa estaba en recepción Ivana, una modelo rusa con la que salí hace muchos años, cómo hace unos 7 para ser exactos, tuvimos un año saliendo, pero terminamos por qué ella se tomaba muchas atribuciones, quería ser llamada señora Bolton, duplicó mis llaves de mi apartamento en Moscú, se invitaba a fiestas que no tenía intenciones de llevarla, esa noche de los 16 años de Valentina, yo tenía dos días aquí en Italia y la noche de la fiesta Ivana aparecio he hizo un berrinche para que la llevara. Luego de esa noche terminamos, no tenía tiempo para sus rabietas y exigencias sin sentidos, le hable claro desde un principio, solo es sexo y no quería compromiso. No me importaba que volviera a parecer por qué no es la primera vez que me busca, sino que se lanzó a mí y Valentina iba llegando, saludo, pero me dio una mirada tan fría que me hizo estremecer. Estamos en mi oficina— Me vas a decir que haces aquí, o vas a seguir riéndote cómo si estuvieras frente de algo gracioso— — Frede no seas tan amargado, te he extrañado mucho, cuando supe que habías venido a Italia, no dude en venir, algo grave tuvo que pasar para que volvieras, tenías muchos años sin estar aquí, me preocupe— Me mira con inocencia y cara de cachorrito, pero no me inspira nada, no como una cierta mujer, que necesito ver en estos momentos. — No entiendo tu interés, no somos nada, mi vida no debería interesarte— — Me interesas, todo este tiempo te he amado, quiero pedirte que volvamos, nos entendimos bien, no he podido superarte— La miro serio— Ivana, lo de nosotros termino hace mucho tiempo, no hay oportunidad entre los dos, así que ahorremos malestares y vuelve a tu país— Empieza a llorar, su maquillaje se corre por su rostro. Dejo que se desahogue no soy bueno para consolar— Es que ya nadie me quiere contratar, tuve problemas en la industria, por no dejarme tocar de un patrocinador, así que me despidieron, mis últimos ahorros los use para venir aquí y alquilar un lugar, pensé que volveríamos y si no lo hacíamos me ayudarías dándome trabajo contigo, por favor no me dejes sola— Vuelve a llorar, así que me levanto y camino hasta donde está. — Tranquila, ven Mañana y veremos en que puesto puedo ponerte, no te preocupes— Ella se levanta rápidamente y me abraza, y rápidamente besa mi mejilla muy cerca de mi boca. — Gracias, eres el mejor, nos veremos mañana— Sale de mi oficina, muy feliz, me relajo un poco, llamo a recepción. — Necesito que le avises a Valentina del área de electrónica, que la necesito aquí en mi oficina— — Si señor, ya le aviso— Pasa un rato, cuando siento mi puerta sonar. — Adelante, puedes pasar— Dios esta mujer me va a ser volver loco, ese traje pegado al cuerpo le queda espectacular, nadie se ha visto tan bien en traje. — Me necesitaba— La observó y se nota que está nerviosa. Así que sonrió. — Tengo una reunión en París, y necesito que me acompañes, saldremos el viernes y regresamos el lunes a primera hora— — No puedo asistir, solo soy una pasante, en el equipo hay personas más capacitadas— — Yo no pregunte, si puedes.. Es una orden, además el primer día es una exposición y eso te ayudará mucho, además se te pagará esos días y aprenderás de empresas internacionales— Ella lo medita, pero se que es ambiciosa y sabe que en esos sitios conocerá buenas conexiones. — Acepto, a qué hora saldremos— — A las 9 de la mañana— Se despide y no puedo dejar de mirar su trasero redondo, y su caminar, diablos necesito sexo pronto, o no sé dé que seré capaz.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD