“Siembra un árbol. Ten un hijo y escribe un libro.”
Aún me faltan el árbol y el hijo, pero prometo, en algún futuro (quizá lejano) ponerme a ello.
Para mis padres, que son el vehículo de felicidad que me ha regalado DIOS para enfrentarme a la vida. ¡Gracias por estar a mi lado y ser incondicionales en todas mis locuras!
Para mi abuela Celestina, quién siempre fue una guerrera que no tuvo miedo de plantarle cara a la vida; por enseñarme a ser obstinada y valiente.
Para mi abuelo Arcadio, que partió sin previo aviso, pero quién tras su marcha, me reveló el motivo perfecto para seguir escribiendo, TE AMO, ABUELO, y siempre estarás conmigo, porque tu alma se queda en la mía.
Karen Magnatiz.
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Contenido íntegro del texto de la novela: 1412102734155.
Diseño artístico de la portada frontal: 1502183275972.
Los personajes, eventos y sucesos que aparecen en esta obra son ficticios, cualquier semejanza con personas vivas o desaparecidas es pura coincidencia