Luis no pierde el tiempo y vuelve a besar y acariciar a su mujer, necesita ese contacto mientras la escucha gemir suavemente siente que esa es la señal que necesita para continuar por el camino que quiere, Luisa hace una mueca cuando al besarla siente el olor de trago sin poder evitarlo sale corriendo con deseos de vomitar, Luis confundido decide no seguirla y se dispone a bañarse. Un rato después Luisa lo está esperando en la habitación, él la mira nervioso sintiendo que la reacción de ella fue una especie de rechazo, Luisa traga saliva al verlo pasar a su lado y acostarse sin tocarla, él le da la espalda pero la morena preocupada se acomoda a su lado besando su cuello, nerviosa pasa la mano por su costado cuando lo escucha gruñir. -No hagas eso - dice en un hilo de voz - sí no quieres

