ELARA
Observo la noche oscura, sin una sola estrella a la vista, está es mi oportunidad de escapar de el pero todavía no se dónde está Sofia
-¿Queriendo escapar?- pregunta muy cerca de mi oreja haciendo que me sobresalte
-Dime dónde está Sofia- digo sin siquiera mirarlo
-Ella se está divirtiendo con mi primo, para que ir a arruinarles la fiesta- dice despreocupadamente
Yo giro rápidamente al escucharlo
-Prometiste dejarla ir- digo en reproche
-Si lo hice, más nunca dije que sería de inmediato, además si a ella le intereso Benjamin yo no puedo hacer nada, y tu no puedes impedirle estar con él- dice mirándome con rostro serio
Yo pienso en sus palabras pero me niego a creele, primero por qué ya me mintió desde el inicio, y segundo por qué se que Sofía es miedosa y estoy segura de que debe de tenerle miedo
-No, quizá no pueda hacer nada, sin embargo, eso tendrá que decírmelo ella misma- digo tratando de pasar junto a él
El agarra mi brazo y me atrae hacia el obligandome a mirarlo
-Si intentas escapar...- dice Pero lo interrumpo
-Ni se te ocurra amenazarme, por qué entonces olvidaré quien eres y lo que eres- digo ya molesta
Ya ha obtenido todo de mi, ¿que más quiere?
Lo miro sonreír y negar
-No puedes tocarme niña, ni siquiera puedes moderme o atacarme ya que mi sangre es letal para ti- dice
-Eso lo sé, no soy estúpida, pero tampoco seré tu juguete s****l cada vez que a ti se te antoje- digo
El gira mi rostro hacía la cama la cuál aún conserva esa marca roja y señala
-Pues creo que no tienes opción, y sin embargo decidiste entregarle tu primera vez a alguien que ni conoces con tal de que tú hermanita esté bien- dice
Aprieto mis manos en puños tratando de no matarlo, el sabe cómo controlarme, aunque odie admitirlo el tiene algo que me atrae no se si será su aroma apenas visible o su físico, sin embargo jamás he sentido su aroma realmente, es como si lo ocultara muy bien de mi
-Eso...- digo quedándome a medias -Cuando se te pase el capricho nada de esto me importará- digo desviando la mirada
-¿Por qué no aceptas mi propuesta?- pregunta de repente
-Por que no puedo- digo con honestidad
-¿Y por qué no?- pregunta
-Ya te dije que tengo un compañero, y si justo ahora estoy aquí contigo no es por qué no lo quiera, si no por qué no me estás dando opción- digo
-¿Esto que tiene que ver con tu compañero?, No es como si el fuese a saberlo- dice provocandome
-Ese no es el problema ¿si?, el problema eres tu, quieres obligarme a estar contigo, no entiendo la razón por la cuál te encaprichas cada vez más conmigo- digo
Aunque muy en el fondo se que realmente el problema es enamorarme de el teniendo un compañero
-¿Ese es el problema o te da miedo enamorarte de mi?- pregunta directamente
Yo lo miro como si le fuese salido una segunda cabeza y niego
-Estas loco, ¿por qué haría eso?- pregunto
aunque no se si se lo dije a el o realmente estoy tratando de convencerme a mi misma
-¿Es eso cierto?- pregunta con diversión
-Bien, si, así es, no quiero arriesgarme y menos sabiendo que tengo un compañero- digo
-Primero, esto será solo placer, nada de sentimientos, y segundo,¿como estás tan segura de que tienes un compañero?- indaga
Yo lo miro fijamente antes de responder
-Primero, aunque sea solo placer no quiero arriesgarme y segundo lo sé por qué he sentido su aroma- digo
-¿Entonces lo has visto?- pregunta y yo niego
-No, solo sentí su aroma, fue en el bar donde trabajaba, sin embargo nos tenían prohibido mirar a los clientes de los VIPS por lo tanto no pude ver de quien provenía ese aroma- digo
-Entiendo, sin embargo, mi propuesta seguirá en pie hasta mañana, tu decides si aceptas y vuelves con tu hermana o me rechazas y no la vuelves a ver- dice y se que eso fue más que palabras
-Te dije que no me amenaces- digo
-¿O que?- indaga obligandome a retroceder y acorralandome contra la pared
Yo lo miro sin decir nada pues justo ahora no tengo argumentos para refutar
-Buena chica- dice dejando un beso en mi frente
El sale de mi habitación dejándome sola, respiro aliviada, sin embargo mi estómago gruñe de hambre, y no es precisamente comida humana lo que pide
Llevo días sin probar una sola gota de sangre, y eso podría jugar en mi contra , soy conciente de que sin sangre me vuelvo más débil y la única fuente de sangre más cercana es letal para mí
Agarro mi cuello sintiendo la sed incrementar y maldigo por lo bajo, observo el florero que tengo al lado y no veo otra opción más que hacer lo siguiente
Rompo el jarrón y tomo un trozo para cortar mi brazo, mi sangre aunque no es muy adecuada es la única que puede ayudarme justo ahora
Rápidamente encajo mis colmillos en mi brazo succionando la sangre aunque el dolor es intenso lo soporto mientras trato de no beber demasiado tampoco es que quiera matarme yo misma
El pelinegro entra y me mira fijamente toda cubierta de sangre y más en mi boca
El se acerca a mi y niega desaprobatoriamente
-¿Que demonios haces?, ¿Acaso quieres morir?- pregunta mientras busca una toalla mojada y luego limpia mi rostro
-No tenía opción- digo únicamente
El solo niega y pega sus labios a los míos pero sin moverlos, luego se separa y mira mi brazo unos segundos y luego a mi
-No vuelvas a hacerlo- dice
Yo miro lo brazo intacto sin rastro de cortada y luego lo miro a el
-¿Que hiciste?- pregunto sorprendida
-Te cure- dice encogiendose de hombros
-¿Los reales tienen ese poder?- indago
Pues se perfectamente que los únicos que puedes curarse entre ellos son los destinados
-Algo así- dice únicamente y yo asiento
Pues tampoco voy a obligarlo a decirme nada
-Gracias- digo
El asiente y luego me mira
-No vuelvas a hacer eso- dice o más bien ordena y por alguna razón yo solo me limito a asentir
SOFIA
Miro al castaño quien yace dormido y suspiro mientras me envuelvo en la sabana
Se suponía que solo sería una vez sin embargo eso fue mentira y yo de tonta que sigo cayendo
Me miro en el espejo notando como mis colmillos sobresalen y suspiro, desde la mañana siento hambre sin embargo no he podido beber sangre ya que no tengo de dónde hacerlo
Tanto Elara como yo llevamos días sin probar una sola gota de sangre, y ahora estando lejos una de la otra no tenemos como ayudarnos
Me miro en el espejo y resopló, no veo nada más que una habitación vacía, los vampiros no nos reflejamos en los espejos lo cual es una lastima
Noto la pequeña navaja que está sobre el lavamanos y decido tomarla, es mejor cortar que clavar mis colmillos directamente, es menos doloroso
Hago una pequeña cortada en mi brazo y luego clavo mis colmillos en el, succionó un poco de sangre pero para mí infortunio el castaño entra en ese momento y me mira fijamente para luego apartar mi mano de mi boca y luego estampa sus labios contra los míos sin importarle que lo llene de sangre, claro que ni siquiera está moviendo su boca solo está pegado a la mía sin moverse
Luego de unos segundos de aleja y me mira de manera desaprobatoria
-No vuelvas a lastimarte- dice molestó
Yo miro sus labios llenos de sangre y luego miro mi brazo notando que está curado
-¿Me curaste?- pregunto incrédula
-Si, y si quieres sangre solo debes decirme y yo mismo te la conseguiré, ¿Entendiste?- indaga y yo asiento
Dios esto va a ser más difícil de lo que pensé....