Para Winter Wright era un tanto difícil el poder apartar al insistente hombre que con cierto desespero y sin reparo la besaba. La temperatura dentro de su boca era tan elevada que podía sentir como su garganta se quemaba, sus labios ya cansado e hinchados se encontraban adormecidos, parecía que el hombre frente a ella estaba tratando de saciar algún tipo de sed. Ni siquiera el lugar en el que se encontraban en ese momento parecía importarle a Rain Harper. Seguía presionando el delgado cuerpo de aquella mujer contra el capó de su auto mientras consumía poco a poco tanto sus suspiros como su aliento. Esta era la única manera en que podía calmar esas locas ansias que tenía de poseerla. Winter Wright lo volvía loco, lo había empujado a tal extremo en que ni siquiera por las noche al dormir s

