Para cuando Rain volvió a abrir sus ojos, la claridad del día invadía por completo aquella habitación. Por los brillantes destellos del sol que golpeaban el claro cristal pudo notar que era ya un poco tarde. Sus ojos se sentían pesados, así como su cabeza, las consecuencias de haber tomado sin control la noche anterior empezaban a surgir. Tratando de mantener sus ojos abiertos deslizó su mano suavemente y entre las blancas sábanas, tratando de encontrar con algo de afán a la persona que lo había acompañado durante toda la noche. Fue entonces que la pesadez de su cuerpo desapareció de golpe al percatarse que se encontraba solo. Sentándose de golpe e ignorando las fuertes punzadas en su cabeza escaneó todo el lugar con cierta impaciencia, trataba de buscar algún rastro dejado por aquella q

