Con lo primero que Winter Wright se encontró al abrir sus ojos fue con la larga y amplia espalda del pelinegro que se encontraba justo al lado de su cama. Sus ojos seguían pegados a ella mientras trataba de regresar en sí. Se encontraba en su habitación, acostada sobre su cama y sin tener la más mínima idea de cómo había llegado hasta allí. El único recuerdo que su atrofiada memoria conserva es el de ella luchando fuertemente con sus nervios y tratando de llenarse de valor para enfrentar a su ex. Mientras observa al hombre ante su cama casi susurrar sus palabras al móvil en su oído, empieza a tener una retroalimentación de la situación pasada. Inesperadamente había logrado hacer algo que antes para ella era algo más que imposible y era negarse a los deseos y manipulaciones de su ex espo

