Winter Wright observa el verde paisaje a través de su ventana entre suspiros leves y cargados de cierta nostalgia. Aquel lugar parece ser agradable, el sonido de las aves resonando en medio de aquel silencio, le da un aire pacifico. Los enormes árboles que agitan sus hojas lentamente al compás del viento a la distancia, las hermosas flores las cuales al parecer han sido cuidadas con mucha dedicación y el cálido sol que baña su rostro destacando su blancura. Todo aquello era lindo y agradable pero para Winter, esto no se podía comparar en nada a aquel que había sido su hogar durante dos años. Nada podía superar las majestuosas y verdes montañas, los ríos cristalinos, las blancas cascadas y aquel adictivo aroma a vegetación el cúal se hacía más notable en la mañana gracias al rocío. Aunq

