—Así que eres el hijo mayor de Phil, que curioso, eres rubio. —Mónica. —Ya lo sé, tu madre es rubia. Pero tus ojos delatan la esencia de tu padre. —Un gusto conocerla señora. —El gusto es todo mio. —Mónica —Phil habla con voz autoritaria. Ella vuelve la vista hacia el hombre que una vez fue su esposo, ahora lo tenía que ver con ojos de socios, quien lo diría que le iba a tocar tener que pararse en su puerta para concretar ciertos negocios. —Como sabes, quiero hacer negocios contigo. —Escuche que abriste un nuevo concesionario. —¡Así es! Y estoy necesitando coches muy lindos, ya sabes lo que me gusta. —El tipo de coches que buscas podemos proporcionártelos. —Me agrada la idea, pero todo esto lo tendremos que hablar en presencia de alguien. No solo harás negocios conmigo mi quer

