—Amor tendré que llevarte a casa de tus padres, nadie sabe que soy yo tu predestinado y por quién estás marcada será hasta ese día. Amaya frunció el ceño en forma de molestia y desacuerdo, no quería regresar a la mansión Baker, pero si Kilian lo estaba proponiendo era porque tenía algo en mente. —¿Puedo preguntar el porque? —Claro amor, lo siento mucho pero debes saber que tú padre sufrirá un castigo por todo lo que ha hecho, mi padre lo desterrara quitándole el título de alfa. Pero debe ser después de la ceremonia para que tú y tu madre queden bajo mi protección. —Lo entiendo, eso no lo sabía. —Seguiré cuidando en ti en los días que dures en esa casa, Enko estará a tu lado diremos que es tu guardaespaldas. Confiada totalmente en el buen juicio de Kilian asintió sonriendo. —Le

