—¡Me voy no quiero estar aquí! —¿Cómo que te vas? Adelanté mi regreso para poder verte. —¿Adelantaste? —¿Amaya que tienes? ¿Porque le hablas así a tu padre? —Mamá no quiero discutir nada, sólo me iré no quiero estar un minuto más en ésta casa. Leonel se acercó y jaló despacio el equipaje a un lado de la cama. —No te puedes ir hija, tu compromiso está muy cerca y Pablo ya está listo para reclamarte. —Yo no me voy a comprometer con Pablo, ya lo había dicho por teléfono y lo vuelvo a repetir. ¡Ahora déjame en paz papá! —¿Y quién se querrá casar contigo? Sin un lobo y manchada por un abuso. Algo dentro de Amaya cambió, se encendió una furia en su interior al escuchar a su padre seguirla juzgando. —¿Quién te da el derecho hablarme así? Jamás fui abusada y si hubiera sucedido es

