—¡Bienvenidos! ¿Buscan algo en específico? —Me tenían algunos preparados, mi nombre es, Amaya. —Iré a buscarlos, tomen asiento volveré pronto. La asistente de ventas se fue dejando solos a, Camilo y Amaya. —Si te sientes aburrido en algún momento, no pasa nada. —¿No confías en mí buen gusto? Yo puedo darte algunos consejos de moda ¿sabías? —¡Ok! Veremos qué tanto es tu buen gusto. —Señora el vestidor está listo, sígame por favor. Señor su esposa se verá hermosa, los vestidos son diseños exclusivos. —¿Que? —¡Oh, no! No somos esposos. La sonrisa amarga y llena de desilusión de Camilo, apareció, moviendo la cabeza de lado a lado respondió. —Es mi cuñada. —¡Disculpen mi error! No lo sabía. Amaya, se probó algunos vestidos pero ninguno le agradaba. Camilo, esperaba afu

