La mañana siguiente Kilian llegó puntual por Amaya, cuando la vio salir lucía muy diferente a como siempre la había visto pero aún así era hermosa. Vestía ropa casual, unos jeans negros, sudadera blanca, abrigo n***o y tenis deportivos color blanco, su cabello recogido en una coleta le daban un toque dulce. Kilian vestía ropa muy similar y eso le sorprendió a Amaya, se veía más joven sin su traje de negocios. —Luces hermosa con ese atuendo, me gusta mucho. —Y tú luces diferente, me agrada mucho lo que veo. —Y sin todo ésto puesto luzco mejor princesa. —¡Atrevido! Sus coqueteos eran bastante obvios, Kilian la tomó de la cintura y le dió un beso, abrió la puerta del auto para ayudarla a subir. —Te daré el mejor fin de semana de toda tu vida. Bruno condujo por dos horas hast

