Asistieron a sus oficinas juntos, después de dejarla Kilian, se fue. —Bruno, da la orden que no dejen sóla a mi esposa para nada. —¡Enseguida señor! Durante los siguientes días todo estaba más tranquilo de lo normal, tanto que Karani se relajó y cayó en su sueño de transfiguración. Kilian, había pasado varios días sin descansar bien por hacer visitas a Leonel. Estando en su oficina sintió la debilidad casi instantáneo y estuvo a punto de caer, puso su mano en el pecho y cerró los ojos. *—¡Karani, Despierta! No es momento de dormir. No había respuesta después de varios intentos, llamó a Bruno para que llevara un suero que lo obligara a despertar. — Aquí lo tiene señor, pero no creo que sea correcto despertarlo. —No puedo dejarlo dormir si Amaya, corre peligro. —Ya entró en

