—¿En dónde está la chica? - Preguntó un hombre colocándose de pie y estampando su puño por la mesa, Hugo se había puesto pálido y retrocedió al observar que el hombre levantó la vista y con la mirada lo estaba asesinando. — No pude traerla, ella parece ser protegida por. - Pero antes de terminar de hablar Hugo fue interrumpido. — Por supuesto que es protegida por alguien más y justamente su protector es alguien que a mí me interesa mucho - El hombre dejó ver una sonrisa peligrosa, volvió a colocar el arma por encima de la mesa y la hizo girar - Quiero a la chica conmigo y mañana mismo vas a ir a por ella no me importa que tengas que hacer quiero que la traigas Hugo. — ¿Era necesario impedir que me divorcie mi señor? Es decir evitar que mi apellido ya se desvincule de ella hoy mismo -

