Solté una enorme carcajada, había olvidado la última vez en que me reí con tantas ganas. Se levantó para sentarse en la silla de la mesa de dibujo, la cual uso para mis noches de insomnio, que son muchas, por cierto. Tenía unas lindas piernas, desvíe la mirada, ¡¿por qué mierda detallo en eso?! Galaxia se alejó y se sentó al lado de Verónica. —Le caíste bien. —Roland, Galaxia parirá en menos de dos días, tal vez los sorprenda hoy. —observé a mi perra. —¿Recomiendas que la lleve al veterinario? —Soy veterinaria. —afirmé, pasé ese detalle. —Lo que la doctora de mi perra ordene. —comenzó a comer, preferí dejarla sola. —Gracias, Roland. —De nada, Galaxia ven acá. No la molesté y dejé que mi ama de llaves fuera quien le llevara las medicinas, ya me comportaba raro. Me encerré en el des

