La Protectora de los Cielos II

1852 Words
Terra corrió sin mirar atrás hasta que se adentró en el bosque, allí se ocultó tras un árbol y tras recuperar aliento se asomó con cuidado para ver si la seguían, al no observar a nadie respiró con gran calma―No vino…―dijo aliviada. Tras unos segundos recuperando el aliento escuchó unos suaves quejidos que venían del interior del bosque. Siguió los sonidos y se quedó paralizada con lo que encontró, el niño que había rescatado antes yacía en el suelo agonizante, con una quemadura en su pecho y lágrimas en sus casi apagados ojos. Terra se acercó a él rápidamente y se arrodilló frente a él, levantó la cabeza del niño con sumo cuidado y la colocó sobre sus piernas. Comenzó a acariciar su cabeza para intentar calmarlo―Tranquilo, aquí estoy―decía con sus ojos temblorosos. El chico levantó con esfuerzo su mano derecha y Terra inmediatamente la tomó. ―Papá… ¿Dónde está…papá? ―se esforzaba por hablar el pequeño. ― ¿Cuál es tu nombre pequeño? ―preguntó la chica mientras su voz chillaba. ―Tommy…―respondió el pequeño en un tono muy bajo. ―Qué lindo nombre―decía acariciando la cara del chico―Eres un chico muy valiente Tommy, tu papá estaría orgulloso de ti, demuéstrale que las personas valientes no lloran―dijo y el pequeño soltó una pequeña sonrisa―Descansa pequeño, cuando abras los ojos, volverás a ver tu padre―decía y las lágrimas comenzaron a salir de los ojos de la joven. El pequeño levantó su otra mano y la puso en la mejilla de la joven lo que sorprendió a Terra. ―No lo hagas…―dijo y la chica le miró con atención―Los valientes no lloramos…―dijo con una gran sonrisa lo cual conmovió a la chica ocasionando que derramara aún más lágrimas. Tras eso la mano del chico cayó suavemente sobre su pecho y sus ojos comenzaron a apagarse poco a poco. Terra angustiada por lo que pasó comenzó a quejarse. ― ¿¡Por qué!?―decía bañada en lágrimas― ¡Maldición! ―golpeó el suelo con sus puños, tras quejarse unos segundos volteó a ver al chico y notó una suave sonrisa reflejada en su pálido rostro―Tienes razón…―dijo y se comenzó a recomponer, se puso de pie y apuntó con su dedo hacia el pueblo― ¡Escúchenme! ―gritó con rabia― ¡No se librarán de esto! ¡No sé quiénes son, pero, los detendré! ¡No dejare que lastimen a nadie más! ¿¡Oyeron!?―gritó al aire y luego colocó su puño derecho sobre su pecho― ¡Como protectora, como caballera, y como persona! ¡Juro ponerles fin a sus actos! ―dijo y tras tomar un último aliento, se dio la vuelta y miró el cuerpo del pequeño―Discúlpame Tommy, debo dejarte aquí―dijo algo triste y sin más que decir se volvió a adentrar en el bosque justo por donde vino antes―(Ese hombre, sé que lo he visto antes…como sea, debo asegurarme de esperarlos, sé que irán a Els, y allí estaré)―dijo entre si y continuó su camino mientras su figura se perdía entre las sombras.   Al día siguiente en Monkoi, en un pequeño pueblo al este del bosque, una chica de cabello n***o rondaba por el lugar, era de piel blanca, de estatura media y ojos azul claro. Iba vestida con pantalones negros y botas de cuero color marrón. Llevaba una camiseta blanca y encima un chaleco color azul verdoso. Su cabello iba atado con una coleta y llevaba una espada colgando en su espalda. La joven observaba con detalle el lugar, aparentemente buscando algo, el lugar estaba destrozada, casas en escombros, rastros de algún incendio, como piedras llenas de cenizas y pasto quemado. También se podía ver manchas de sangre por el lugar―Vaya…parece que llegue tarde―dijo la joven con una dulce y suave voz. Tras caminar un rato más por el lugar finalmente se detuvo frente a un mastín sin bandera que había en medio del lugar―Nada…―dijo algo decepcionada―Esta escena…me trae malos recuerdos―dijo e imágenes comenzaron a llegar a su cabeza: Casas destrozadas, aplastadas por rocas que parecieron algunas vez estar ardiendo en llamas, cuerpos humanos aplastados y caminos repletos de sangre―¿Quién?...¿Por qué?...―dijo con la mirada baja―¿Por qué no puedo dar contigo?―decía algo frustrada cuando de pronto sintió algo, tras darse la vuelta había una mujer parada tras de ella, la chica dio un salto del susto al mismo tiempo que soltó un pequeño grito. ― ¿Quién eres? ―preguntó la mujer, era joven, tenía el cabello largo y n***o con un elegante peinado de estilo entrelazado. Llevaba un largo vestido de una pieza de color verde que hacia juego con sus ojos, ojos que reflejaban lo contrario a calma. Era bastante hermosa y emanaba elegancia. ―¿Eres real?...digo…¿Estas viva? ¿Verdad? ¿Eres un fantasma o algo así? ¿No? ―lanzaba pregunta tras pregunta. ― ¡Silencio! ―gritó y la chica se asustó nuevamente― ¿Quién eres? ¿Y qué haces aquí? ―preguntó la mujer. ―Esto…bueno…vio unas personas marchar aquí…parecían peligrosas ¿Tienes idea de que pasó aquí? ―preguntó y la mujer de pronto sonrió. ―Ya veo. Sí que eres curiosa pequeña, ¿Alguna vez escuchaste que la curiosidad mató al gato? ―dijo la mujer amenazante. ― ¿Gato…? ―dijo confusa. De pronto observó unos cuantos pétalos de flores cayendo por el lugar, confusa miró hacia arriba buscando su procedencia. Tras no ver nada volvió a mirar al frente para ver a la mujer corriendo hacia ella, la mujer dio una fuerte patada en el abdomen a la joven lanzándola lejos. La chica cayó de espalda y tras soltar un quejido levanto la parte superior de su cuerpo―Entonces eres real…―dijo sin más. ―No sé quién eres ni que quieres, pero, estamos en algo preciosa, y mi hermano no quiere testigos, así que hazme el favor y muere―dijo y un montón de pétalos comenzaron a flotar a su alrededor lo que sacó de lugar a la joven―Petal Dance―dijo y los pétales salieron disparados hacia la joven. La chica en respuesta sacó rápidamente su espada y tras esto una barrera de viento color purpura se formó a su alrededor destrozando los pétales que le había lanzado― ¿Cómo? ―dijo sorprendida mientras veía como la chica se ponía de pie. ―Tampoco sé quién eres, pero te ves peligrosa―dijo tras colocarse de pie―Como protectora de Gneithe, me veo en la obligación de detenerte―dijo apuntando su espada hacia ella. La mujer sonrió aparentemente emocionada―Ríndete por favor―pidió amablemente inclinando la parte superior de su cuerpo. ― ¿Eh? ―dijo la mujer sacada de base. ―No quiero lastimarte, así que hazlo, será lo mejor para ti―dijo con una pura sonrisa en su rostro. ― ¿¡Que!? ¡Escoria! ¿¡Me estas subestimando!?―terminó enojada la mujer tras malinterpretar a la joven― ¿Tienes idea de quién soy? Soy Clavel Delbee, segunda cabeza de la familia Delbee ¿Entendido? ―se presentó la mujer. ― ¿Delbee? ―preguntó confundida―Perdón, no soy de por aquí ¿Eres alguien importante? ―preguntó haciendo enfadar aún más a la mujer. ― ¿Qué dices? ¿Acaso eres tonta? ―dijo y la chica negó con la cabeza. ―Te equivocas, en mi pueblo dice que soy bastante hábil―respondió sin más. ― ¿¡Me estas tomando el pelo verdad!?―dijo completamente sacado de sus casillas―Como sea, eso que llevas es una Elemental Sword ¿Verdad? ―dijo apuntando la espada de la joven―Decidido, acabare contigo y tomare tu espada. ¡Aquí voy! ―gritó y se movió a gran velocidad hacia la joven para asestarle un golpe, ya cerca de ella, la chica movió su espada y en un parpadeo estaba unos metros más lejos de Clavel―Que rápida―dijo sorprendida―Bien, ¡Petal Dance! ―lanzó nuevamente su ataque hacia la chica. Sin más, una barrera apareció nuevamente anulando el ataque. ―Lo siento, es inútil―dijo la chica. ―Bueno, que tal esto―dijo y corrió a gran velocidad hacia la joven. La chica volvió a mover su espada, pero notó que no se movió de su sitio, cuando miró abajo notó unas enredaderas que salían de la tierra sujetando sus pies―¡Te tengo!―dijo al estar a unos metros de ella. ―Slash―dijo haciendo un movimiento con su espada, tras hacerlo una ráfaga de viento arrastró a Clavel lejos de ella― ¿Eh? ―dijo algo sorprendida―Tu cuerpo resistió eso ¿Cómo es posible? ―preguntó confundida. ― ¿Qué dices? (Ósea…que eso debió matarme…que miedo) ―dijo entre sí y luego sonrió―Bueno, yo también soy bastante hábil ¿Sabes? En pocos días he logrado dominar este poder―presumió Clavel. ―Vaya, vaya. Eso me da curiosidad ¿Cómo es que lograste manifestar un color? ―preguntó la joven. ― ¿Color? ―preguntó confundida. ― ¿No lo sabes? ¿Acaso eres tonta? ―preguntó con una pícara sonrisa haciendo enojar a Clavel. ― ¡Oye pequeña! ¡No te la quieras dar de chistosa conmigo! ―reclamó Clavel―No creas que te lo contare, pero, si llegas a derrotarme tal vez lo haga. ― ¿En serio? ¡Está bien! ―dijo inesperadamente emocionada. Luego levantó su espada levantando un fuerte ventarrón y en la punta de su espada comenzó a formarse una corriente de viento en espiral―Tornado―dijo dejando lanzando un tajo con su espada lo que hizo que un tornado saliera disparado hacia la mujer. ―Increíble―dijo y colocó sus manos sobre la tierra― ¡Barrier! ―gritó y gran cantidad de raíces salieron de bajo la tierra formando una clase de muro, pero, el tornado termino por consumirlas y luego atrapó a la mujer. Cuando el viento se disipó Clavel yacía tirada en el suelo apenas capaz de moverse. La joven se acercó a ella y luego se arrodilló para hablarle―Lo siento, pero, cuando un irascible viento arremete, no hay oportunidad para una planta que apenas empieza a brotar―dijo enojando a la mujer―Ahora me gustaría que me contaras que fue lo que pasó. ― ¡Cállate! ¡No pienso contarte nada! Mátame si quieres…yo―dijo y de pronto la chica fue arrastrada por un ventarrón― ¿Qué? ―dijo volteando en la dirección contraria, entonces vio a un robusto hombre vestido de traje que se acercaba a la distancia.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD