―Cállate…―dijo silenciosamente y guardó silencio unos segundos, luego subió la mirada un poco avergonzada―También tu…―dijo en voz baja y David le pidió que hablara más fuerte― ¡También tú! ―alzó la voz sacando de lugar a David―Solo digo...has estado luchando tu solo, mientras las demás personas dan opiniones incorrectas de ti, y aun así continuas con tu objetivo…eso también es admirable―dijo y David se sintió alagado soltando una pequeña sonrisa―Pero ya no más―dijo con firmeza sorprendiendo a David―Ya no tienes por qué luchar solo, nos haremos fuertes y detendremos a tu hermano―dijo con gran decisión―Ahora me tienes a mi…―dijo sonriendo―a nosotros…―corrigió sonrojándose y David le devolvió una fuerte sonrisa. ―Sí, gracias, es bueno tenerte…tenerlos―corrigió riendo y ambos estuvieron un ra

