CAPÍTULO 23

4242 Words

The Peninsula Chicago, 10:52 A.M. Una pacífica y fresca mañana daba inicio. Ailén dormía como nunca, antes apenas y podía conciliar el sueño por un par de horas a causa de las repentinas pesadillas, pero justo en ese momento, la paz y tranquilidad se apoderaron de su cuerpo. Era casi absurdo que su cuerpo y alma solo necesitarán de Cedric para sumirse en calma. «Maldición, no fue un sueño» se dijo a sí misma cuando al despertar, el placido rostro del apuesto escritor se encontraba frente a ella, con esa belleza inédita que parecía una broma solo para humillar a más de un hombre. Su corazón no paraba de latir al ver cada centímetro de su rostro, sus perfectos labios qué horas atrás la llevaron al mejor éxtasis y esos ojos que aún permanecían cerrados, pero que la noche anterior no pararo

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD