Alejandra se fue dejándome sola en la oficina, creí que estaba más calmada, que ya me sentía mejor, pero ahora, al estar aquí, sin ninguna persona a mi alrededor veo que no es así, que estoy igual de triste, de destrozada, me siento mal y no puedo cambiarlo. Así que me he sentado en mi silla, apoye mi cabeza en el escritorio y continué llorando, porque ahora no hay nada más que quiera hacer, siento que mi vida se ha destruido, que he echado a perder lo mejor que me ha pasado alguna vez, perdí al amor de mi vida y me lo merezco porque todo ha sido mi culpa, mi maldita culpa por ser tan estúpida, tan cabeza hueca, tan egoísta, porque tuve mil oportunidades para revertir las cosas pero no lo he hecho jamás, he dejado que todo siguiera como estaba y no me senté a meditar las consecuencias. Sab

