Narra Abdiel Llegué a la hacienda por la madrugada, quería solo llegar a dormir y eso hice precisamente. Al día siguiente me levanté temprano, me duche y fui al comedor a desayunar mientras lo hacía miré por la ventana donde visualice a don Pablo ( el jardinero) regando las flores. Me puse de pie y salí al exterior, el viento a esa hora era refrescante, me dirigí a una área específica del jardín, observé con nostalgia las margaritas frente a mí, cada vez que las veía me acordaba de mí madre, estás eran sus flores favoritas, era como si ella estuviera aquí conmigo y eso me reconfortaba de cierta manera. En ese momento escuché a don Pablo gritar, voltee y vi a dos chicas en el portón de la entrada principal, pero este quedaba muy lejos, así que no pude verles el rostro, ellas siguieron s

