Después de que la herrera superara su emoción tras notar que el arma maldita me acepto como usuario me trajo algunos chuchillos, una espada y algunas alforjas para cargar todo, pague por el equipo extra y tras una promesa de volver, salí de la herrería y camine con rumbo al oeste, quería estar fuera del pueblo para antes del anochecer debido a que todos los pueblos cuentan con un toque de queda y cualquiera que lo rompa será ejecutado en el acto, así que prefiero evitar llamar la atención lo más posible.
Saliendo del pueblo con el sol casi sobre el oeste me adentre al bosque que sirve como conexión entre los pueblos, tras correr por algunas horas y con la noche cayendo sobre mis hombros, decidí detenerme y acampar en la copa de un árbol secano, aunque en todo este tiempo Angra no a dicho ni una sola palabra eso es raro, ¿Tal vez solo habla cuando se tiene que formar el pacto? o ¿quizá no le gusta hablar?, supongo que puedo intentar hablarle solo por curiosidad y con un tono tranquilo dije.
— Angra ¿Me escuchas? —
Tras esperar unos segundos sin recibir ninguna respuesta llegue a la conclusión de que tal vez solo hablo en mi imaginación o fue cuestión de una vez y en ese mismo instante la voz de Angra resonó en mi mente, con un tono muy molesto y oscuro dijo.
— “Puedo escuchar lo que dices y saber lo que piensas si está dirigido a mí, nuestro mana esta sincronizado por lo tanto se podría decir que somos 2 partes del mismo ser, ahora dime ¿Para qué me necesitas?” —
Me sorprendió escuchar su explicación, ya que a pesar de que había leído todos los libros sobre armas malditas en la biblioteca, ninguno mencionaba que ellas pudieran hablar y mucho menos el hecho de que formaran parte de una persona a tal grado, además de que todas las armas de las que leí se componían por solo 1 pieza pero Angra utiliza 5 de ellas, necesito saber qué clase de arma poseo, con ese pensamiento en miente me decidí a preguntar, con un tono tranquilo y seguro le dije.
— Hablarte desde mi mente será complicado al principio así que por el momento seguiré hablando de esta forma —
Angra contesto casi de forma inmediata en mismo tono de antes.
— “Como gustes” —
Ignorando su tono tan molesto proseguí con la conversación.
— He leído sobre muchas armas legendarias, sagradas, mágicas y malditas pero en ninguno de los escritos o libros aparece un arma como tu compuesta por 5 partes y además con la habilidad de comunicarse telepáticamente con el usuario, entonces dime ¿Qué clase de arma eres tú y como llegaste al lugar donde te encontré? —
Tras unos segundos de silencio la voz de Angra resonó en mi mente.
— “Los humanos siempre creen saberlo todo, en efecto soy un arma maldita única en su clase ya que en realidad soy un arma de legendaria que después de consumir el odio, la ira, el resentimiento y la sangre todos aquellos a los que mate y eso me convirtió en un arma maldita que fue creciendo en poder hasta necesitar 5 partes para almacenarlo, aunque esta no siempre fue mi verdadera forma, como otras armas legendarias también fui una espada que se utilizó en una infinidad de combates, pero después de que fui destruida por el mismo poder que me corrompía, el poder concebido dentro de la espada se apodero del equipamiento más cercano para no disiparse y con el tiempo fue adquiriendo mayor compatibilidad con el mismo y así poco a poco me fui creando y evolucionando” —
Mis ojos se abrieron de par en par por la inmensa sorpresa al escuchar sus palabras, no lo podía creer jamás había escuchado de un arma legendaria que se pudiera corromper de esa manera y mucho menos evolucionar, con un nudo en la garganta y con el tono más tranquilo posible le pregunte.
— ¿Eso hace cuantos años fue, que clase de habilidades posees y cuál es la razón por lo cual me aceptaste como usuario? —
Con una gran incertidumbre y paciencia, espere y espere por minutos a que Angra respondiera a mis preguntas y cuando mi paciencia estaba llegando a su limite su voz resonó en mi cabeza.
— “En años humanos creo que serían más de 10,000 años, en cuanto a mis habilidades todas se derivan de mi nombre el cual es “Angra el devorador” y mi habilidad principal es “Buffet” la cual puede engullir cualquier tipo de material u objeto en una dimensión oscura de espacio/tiempo en la cual se encuentran a tu completa disposición, la cantidad de objetos que puede albergar por el momento es de 50 toneladas que puede crecer según te vuelvas más poderoso y en cuanto a las otras solo puedo decirte una por el momento debido a que no puedo liberar todo mi poder ya que tu cuerpo no lo resistiría y si preguntas por la razón es debido a que en más de 6000 años eres la primer persona interesante que conozco y ya me estaba aburriendo, y si no te molesta estaré en reposo hasta que sienta algún peligro real, así que no me molestes” —
¡Una habilidad de almacenamiento dimensional!!!! Eso explica por qué era un arma legendaria con solo esa habilidad cientos de personas matarían por tenerla, debo tener mucho cuidado frente a quien la uso, todo lo que Angra me dijo me dejo muchas dudas pero por el momento estoy un tanto más tranquilo de poder contar con el cómo mi compañero, no puedo esperar para ver el resto de sus habilidades si esta es tan increíble y es la primera el resto seguro que no tendrán igual, por el momento tengo que dormir ya que un gran viaje me espera mañana.
Al despertar utilice la habilidad “Buffet” de Angra para guardar todas mis provisiones y comencé mi viaje al pueblo costero 7 en el cual buscare un barco que me lleve al continente de las bestias, ya que si no mal recuerdo aquel monstruo que asesino a mi padre llevaba un pantalón de piel de un monstruo que no puedes encontrar en el continente humano por lo que solo existe un lugar al cual puedo ir.
Sin más que pensar me desplace lo más rápido posible pasando por varios pueblos en mi camino a la costa, y ahora que todo mi peso muerto está dentro de la habilidad de Angra me puedo desplazar con mayor facilidad, en menos de 12 horas de camino un olor extraño comenzó a filtrarse por mi nariz y de pronto un inmenso horizonte azul se mostró ante mis ojos y no puede evitar sonreír y con un tono casi imperceptible dije entre suspiros.
— Entonces esto es el mar, es hermoso —