••• DANTE ••• ─ ¡Emma, Dante! ─ Exclama Perla al abrirnos la puerta de su casa. ─ Por favor, pasen. ¿A qué se debe que estén por aquí? ─ Trajimos el almuerzo, mami... ─ Responde Emma con una sonrisa, elevando las bolsas con el almuerzo en lo alto. ─ Y fue a pedido de Dante. Dice haberse encariñado por ti... ─ Emma me mira, entrecerrando los ojos, desconfiada. ─ Ah ¿si? ─ Perla enarca una ceja, divertida por la actitud de su hija. ─ Yo creo que está queriendo quitarme a mi madre. ─ Acusa Emma, dando de hombros. ─ O más bien se ha enamorado de ti... Perla suelta una sonora carcajada, que me contagia inmediatamente por la expresión dramática de su hija. Al rato Emma empieza a reírse también, más relajada. ─ Sería un honor para mi que un galán de telenovelas como Dante Montenegro, estuvi

