••• EMMA ••• ─ Espera, espera, espera... ─ Se agita Laura, sentada al lado mío. Se ve obligada a hablarme casi gritando al oído a causa de la música alta. ─ ¿Cómo es eso de que acordaron ser amigos con beneficios y en tres semanas aún no tuvieron sexo? ─ Shhh, no es para que lo grites a los cuatro vientos... ─ Pero es que es inconcebible, Emma. ¿Acaso has visto a ese hombre? ─ Señala a Dante con el mentón, quien está a unos metros con Gael. ─ Es un papacito y si fuera yo, ya lo hubiera devorado encima de su escritorio. ─ ¡¿Acaso estás loca?! ─ Exclamo, escandalizada por su descaro. ─ Tu novio está allí mismo y tú queriendo devorar a otro hombre... ─ Laura ríe. Mis ojos se detienen en Dante por un segundo, recorriendo su anatomía atlética descaradamente. ─ Aunque a decir verdad, ganas d

