••• EMMA ••• El mundo se detuvo. Me siento flotando en una nube de algodón suave, mientras corrientes eléctricas explotan en mi espina dorsal, esparciéndose rápidamente por todo mi cuerpo. Aún no lo puedo creer... No puedo creer que me esté besando y que yo lo esté permitiendo. No sólo eso, sino que le estoy correspondiendo, abriendo la boca y dándole acceso a su lengua para que se aventure adentro, como si saboreara cada rincón de mi cavidad bucal. El roce de nuestras lenguas provoca un torbellino de espasmos en mi pecho, que explotan en un calor demasiado agradable, y va paseándose hacia mi vientre, para concentrarse en una onda de deseo húmedo justo en mi entrepierna. Dante sujeta mi cintura con firmeza, mientras la mano libre se aferra en mi nuca, sus dedos enredándose entre las he

