Capítulo 13
El fin de semana no había podido comunicarse con YoonJi y eso le preocupó un poco, sabía que había visto su mensaje, pensó en llamarla, pero no quería ser una molestia. En su lugar, la chica aprovechó de adelantar los trabajos de la escuela, grabar su audición para la academia con su profesora y aprovechar de pasar algo de tiempo con sus padres y su hermano. El lunes por la mañana tuvo cierto temor de encontrarse a HyunJin, se lo encontró en clase de literatura, pero éste ni la miró.
Cosa que la alivió y mucho.
Cuando el profesor entró algunos quedaron desconcertados, pero todos guardaron silencio acomodándose en sus asientos, aquel hombre de cabello rojo sonrió y Mey comparó su sonrisa con un corazón.
— Buenos días, chicos. Seré su profesor suplente de literatura por al menos un tiempo—los miró—Mi nombre es Jung Hoseok—y entonces identificó un rostro.
"Ella...ella es..."
YoonGi salía del baño con una toalla rodeando su cintura, hace minutos había llegado del trabajo, había tomado un baño pensando en ir a comer algo, seguía pensando en el mensaje de Mey, pero simplemente no podía responder, ¿Cómo demonios se supone que iba a estar en el mismo lugar siendo dos personas? Era imposible.
En ese momento era donde se lamentaba de haber mentido.
Su celular comenzó a sonar en la cama, frunció el ceño cuando notó que era de Hoseok, lo acercó a su oreja caminando al armario.
— ¿Todo bien en tu primer día?
— Algo así, ahh... ¿Estás ocupado?
— No, ¿Por qué? —YoonGi lo notó algo raro.
— Deberías sentarte si estás de pie.
— ¿Por qué?
— El mundo es muy pequeño la verdad.
— Ya, Hoseok, ¿Qué demonios pasa? —comenzaba a molestarse. Sacó unos pantalones negros junto a un suéter del mismo color.
— ¡Lee MeyBi está en mi clase!
— ¡¿Qué?!—abrió sus ojos como platos.
— La reconocí por la primera vez que te acercaste a ella como YoonJi, es una locura, ¿No crees? —rio del otro lado de la línea—Ella es más linda en persona.
Eso ya lo sabía.
— Sí que es una locura—admitió rascando su cabeza.
— Y también está el chico que rechazaste—bromeó.
— ¿Quién?
— HyunJin.
— Ash—rodeó los ojos—No lo rechacé, sólo le he dejado en claro como son las cosas—se acercó a la cama—No te olvides de mantener los ojos sobre él, puede parecer idiota, pero es muy inteligente, aunque no lo creas.
— ¿A YoonJi le gusta?
— No idiota pero casi me descubre, él sospecha que YoonJi soy yo.
— Oh—alargó con sorpresa— ¿Por qué no me habías dicho? Tenemos que ser cuidadosos.
— ¿Tenemos?
— Ambos estamos en esto, además, como tu mejor amigo debo cubrirte la espalda—YoonGi sonrió ladinamente— ¿Decidiste que harás finalmente?
— No—suspiró sentándose en la cama—Creo que no volveré a ser YoonJi, esto...cada vez se pone peor.
— YoonGi...
— No puedo hacerlo, Hoseok. No puedo estar allí como dos personas al mismo tiempo—suspiró de nuevo con el ánimo no muy bien—Debo parar.
— Oye, creo que deberías ir, pero como YoonGi.
— No lo sé, ella quiere ver a ambos...
— Sí pero aquí importa lo que quieras tú, sé que esto se trata de ella, pero...haz lo que realmente te diga el corazón—se escuchó la campana del otro lado—Debo irme, tengo otra clase, hablamos luego.
— Bien, adiós—y colgó.
MeyBi subió aquellas escaleras intentando colocar los nuevos libros que habían llegado, las portadas eran brillantes y llamativas. Mientras las acomodaba no se percató de una segunda persona mirándole dulcemente pero también con nerviosismo, al bajar de las escaleras se sorprendió al encontrarse con él.
— Oh, YoonGi—sonrió un poco.
— Hola, ahh...
— ¿Viniste por algún libro en especial?
"Creí que me preguntaría por el mensaje"
— Estaba echando un vistazo—aclaró su garganta—Yo...quería...preguntarte algo.
— Yo también, le he escrito a YoonJi el fin de semana, pero no respondió, sólo sé que vio mi mensaje—se encogió de hombros— ¿Está todo bien con ella?
"Desearía que se preocupara por mí de ese modo"
— Sí, sí, todo bien. Ella...me contó un poco—metió sus manos en los bolsillos de su pantalón—Ahh...escucha, creo...creo que no podrá ir.
— ¿Por qué?
Su rostro lució algo decepcionado y a él le dolió, pero no podía. Tampoco podía ir, YoonGi no podía conocer a su familia, él era un desastre, no merecía conocer a esas personas.
— YoonJi suele colocarse nerviosa con mucha gente...
— Sólo seremos mis padres, mi hermano y yo—se encogió de hombros— ¿No podía venir a decírmelo ella misma?
"Podría, pero...prefiero ser valiente por una vez en mi vida y decírtelo"
— Lo siento.
— No lo hagas, no es tu culpa—suspiró-Pensé que YoonJi era una chica diferente, pero creo que está bien-eso lo desconcertó. ¿A qué se refería? —Debo volver al trabajo.
— Espera—tomó su mano sintiendo esa corriente. Extrañamente Mey la sintió también, ambos se miraron diciéndose de más—No te enojes con ella por estas cosas.
— No estoy enojada, está bien.
— Conozco ese tono, nada está bien, ¿Cierto?
— YoonGi, estoy bien.
— No me convence.
MeyBi respiró profundo sin soltarse, YoonGi la tomaba con delicadeza. Cosa que el bruto de HyunJin no tenía.
— ¿Quieres ir a tomar unos batidos? —propuso—Salgo en dos horas, pero...
— Te esperaré—asintió con una linda sonrisa que a la chica le encantó. Le provocó apretar sus mejillas redondas.
— Este fin de semana descubrí que papá tenía hematomas por su espalda—comentó caminando a su lado por aquel parque—Y descubrí que mamá tiene dolores en el cuerpo.
— ¿Hablaste con ellos? —el pelinegro dio un sorbo a su batido de mantecado mirándola.
— Papá trabaja en construcción, ayuda a llevar sacos de cemento o levanta cosas realmente pesadas—suspiró mirando al frente. Su cabello naranja bailaba con la suave brisa—Mamá trabaja limpiando oficinas, sé que su jefa es una porquería, pero...jamás los había visto tan cansados como este fin de semana.
YoonGi notó su preocupación, pero también su tristeza.
— Ellos se esfuerzan para darles lo mejor a tu hermano y a ti.
— Y yo fui egoísta al hacer mi audición—se detuvo mirándolo—YoonGi, ¿Cómo pude meterme en algo que vale tanto dinero? Esa academia es...
— Te dije que no te preocuparas por eso, iba a ayudarte, ¿No?
— Sólo me darías tu opinión.
— Escucha, creo que tienes mucho potencial, Mey—miró sus ojos. La chica sintió un nudo en la garganta—Eres maravillosa, debes explotar ese potencial y talento.
— Mis padres no pueden trabajar así, no puedo seguir creando gastos, conseguiré un trabajo por la noche.
— ¿Por la noche? —al chico le preocupó— ¿Irás a clase sin haber dormido nada? —ella bajó la vista comenzando a temblar. YoonGi notó que la chica sollozaba—No, no, lo siento, no quise hacerte llorar.
— Necesito ayudar a mis padres, debo trabajar más—cubrió su boca con su mano. YoonGi arrojó su batido a la basura y con la servilleta de su bolsillo limpió delicadamente sus mejillas, MeyBi apreció ese lindo rostro más de cerca.
— Entiendo que quieras ayudar a tus padres, pero no puedes explotarte a ti misma o enfermarás—susurró—No te dejaré trabajar en la noche.
— Necesito hacerlo.
— No, creo que tengo un trabajo bueno para ti, esa persona te pagaría muy bien.
— ¿Qué tengo que hacer? —hizo un puchero que a YoonGi le conmovió. El pelinegro no se había percatado que estaba acariciando su mejilla, MeyBi miró fijamente sus ojos oscuros y rasgados, era como un gatito, YoonGi si era dulce sólo...le costaba demostrarlo.
Cuando él se dio cuenta de lo que hacía, retrocedió aclarando su garganta.
— Sólo debes limpiar.
— ¿Limpiar?
— ¡¿Es enserio?!—Hoseok parecía alterado— ¡¿Le dijiste que podía trabajar en mi departamento limpiando mis cosas?!
— No exageres, te vendrá bien, eres desordenado.
— ¡Eso no es verdad!
— Hoseok, compartimos habitación en la universidad, ¿Recuerdas? —tenía su celular en alta voz—Necesito que le des el trabajo.
— Soy su profesor.
— ¿Eso qué? No te estoy pidiendo que hagas nada más, sólo déjala limpiar, dile que debe hacer y yo te daré su pago—lo escuchó suspirar del otro lado—Ella necesita ayudar a sus padres, tú más que nadie sabes lo que eso significa.
— Odio cuando me haces quedar como el malo de esta historia.
— Entonces hazlo.
— Bien, le daré el trabajo.
— Gracias—sonrió—Te debo una.
— No tienes que pagarle, yo me encargaré de eso—y colgó. Minutos después le escribió a YoonGi diciéndole que podía ser buena idea a lo que el pelinegro rodeó los ojos negando con la cabeza.
Ese Hoseok era muy dramático.