JAMES En cuanto es seguro salimos del lugar, la veo aún con la mirada perdida, asustada ante todo lo que vió. No debe ser fácil conocer ese lado de mí. - Sé que no te gustan las armas, pero necesito tengas esto – le entrego una pequeña navaja. - Vamos a caminar por una zona bastante difícil, podrá ayudarte. - Está bien – va a guardarla en su mochila. - No, colócala en tu media. - ¿Por eso me tenías estas medias largas y horrorosas? – sonrío, es la primera broma. - Sí, así que úsala. - Está bien. La guío en medio del bosque, hasta llegar a la orilla de un río. Es más seguro llegar por agua hasta una zona más tranquila, donde podamos estar a salvo hasta que Arnaldo se encargue de cazar a quienes nos atacaron. Conociendo su historial, con Madi a salvo, de

