Meto mi cabeza por la puerta, solo por mera malicia. Quiero verla gritar y tratar de cubrirse.
- Si no quieres que te escuche, ¡asegúrate que no esté cerca! - le digo y muy al contrario de lo que pensaba, no se cohíbe para nada-
La muy maldita / pido disculpas por maldecir/ abre más sus piernas e introduce algo rosado parecido a un m*****o dentro de ella y... ¿Vibra?
- ¿Qué es eso? - le pregunto, demasiado inocente para mi gusto- puedes lastimarte - escucho como ríe a carcajadas -
- ¡Lárgate! - vuelve a decirme y abre las piernas en la bañera, sus pechos pequeños se pueden ver perfectamente y no tiene ningún tipo de pena, ni vergüenza porque la vea- Es un pene rosa, sirve para masturbarme, vibra, tiene bastantes velocidades y si no te vas, me verás correr en tres, dos, uno... - la escucho jadear y mi pene brinca dentro de mi pantalón -
Saco la cabeza de la puerta, no puedo permitirme desearla, ¡es una humana!... Mis alas, mis alas blancas. Tengo que hacer bien este trabajo. No puedo arruinarlo por estar de pipí loco, ¡eso sí que no!
Salgo de la habitación, tengo que calmarme mientras vuelo, el aire frío pasa por mis alas. Vuelo alrededor de la casa y me encuentro con dos hermanos ángeles, parecen demasiado estirados.
- ¿Cómo te va con Paloma? - me pregunta uno de los dos ángeles plumas blancas y me quedo analizando su nombre, no tenía idea de como se llamaba -
- ¿Paloma? - digo levantando mis hombros- que mal nombre para ese ser tan oscuro. ¡Padre, está a punto de hacerme enloquecer!
Escucho las carcajadas de mis hermanos. Y me cruzo de brazos.
- Ha tenido cuatro guardianes, terminan huyendo de ella. Hay algo raro, porque ella puede vernos - me dice uno de ellos y me parece muy extraño también- pero, Padre, sigue intentándolo. Quizá esta vez tenga suerte al enviarte a ti- ajá, como si yo no fuera un rebelde empedernido que está siendo castigado y chantajeado-
- voy a volver - les digo y asienten con la cabeza. Me da la impresión de que estos dos físicamente son muy parecidos-
- No te des por vencido con ella. Parece mala, pero no lo es - me dicen antes de que aletee mis alas y llegue a la habitación de la enana-
- ¡¡¡Oye!!! Pensé que te habías largado - me dice mientras se acuesta en la cama rosa-
- No me voy a ir, quizá te ayude a morir antes de que me vaya, así abre terminado mi trabajo - me siento en el sofá a los pies de su cama-
- No eres muy bueno en tu trabajo, ¿verdad?, ¡según yo!, tienes que tratar de que no muera - se abriga con una colcha rosa-
- ¿Por qué puedes verme? Ningún humano puede hacerlo - le digo- además has tenido cuatro guardianes. Eso no es normal en un humano. Habla que tengo todo el tiempo del mundo - estiro mis piernas, para estar más cómodo -
- ¡Lárgate, voy a dormir! - se gira y me da la espalda - no importa, al final tendrá que hablar-
La escucho respirar suavemente y muy tranquila. Deduzco que está dormida y me acomodo en el sofá para dormir.
Mañana tengo que leer el estúpido manual, tengo que saber lo mínimo para proteger a un humano.
No quiero que nada me tome por sorpresa.
La mañana llega y siento una hermosa y delicada patada en mis pies. Esta maldita humana /pido disculpas por maldecir/ maldita sea, voy a tener que hacer trillones de miles de planas de disculpas en el cielo.
- No sabes que es de mala educación, patear a quien sea - le digo mientras me siento en el sofá de muy mal humor -
- Levántate, estás estorbando - me dice la enana y abro la boca, jamás nadie me había dicho eso-
Me cruzo de brazos y me recuesto en el sofá, muy cómodo para el gusto de la enana.
- ¡Te dije que te levantaras! Aparte de idiota, ¿también eres sordo? - esta enana, me las va a pagar, si se sigue comportando de esa manera-
- Pide por favor - le digo y sonrió cuando frunce el ceño-
- Si no levantas tu trasero del maldito sofá, voy a ir desnuda al entrenamiento de boxeo, ¿te suena eso? - /ja, para lo que me importa/ Levanto mis hombros y la veo sonreír. Frunzo mi ceño por esa sonrisa maliciosa de su rostro. Hasta podría asustar- Bueno - la escucho decir y salir por la puerta de la habitación con una mochila en su hombro-
Me levanto sacudo mi ropa y salgo detrás de ella. Se monta a su auto y arranca para la universidad.
Como perro faldero la sigo a donde vaya.
Esta universidad está llena de plumas blancas, algunos se creen de mejor familia, otros parecen muertos de miedo cuando ven pasar al ser de oscuridad que estoy cuidando y me miran con... ¿Pesar?
¿Pero qué les pasa a estos, plumas blancas?
Esta enana tiene mala reputación entre los guardianes. ¿Qué habrá hecho?
Continúa el camino hasta un gran salón y se sienta mirando al auditorio. Aprovecho para sentarme al lado de ella, quiero molestarla y fastidiarla un poco. De alguna manera tengo que cobrarme todo lo de esta mañana.
Llega un señor gordo con gafas y demasiado barrigón. Da un poco de asco mirarlo
Empieza a dar una charla sobre temas que no me interesan.
- ¿Qué estudias? Oscura Paloma - le digo mientras mastico un alimento que hice aparecer de la nada-
Ella me ignora, tomo su lápiz en mi mano para que no siga escribiendo.
- Pregunte... Que, que estudias. Es de mala educación ignorar las preguntas - le digo, pero parece como si no me escuchara, hace muy bien la parte de ignorar. Hasta creo que no me está escuchando. ¡Pero sé muy bien que sí lo hace!