Custodia federal

3047 Words

Aunque fue un tanto incomodo salir de casa, y más por la reticencia de Altair a colaborarme, llegar caminando hasta donde está ubicada la embarcación que me dijo Andres, el chico que persuadí a apoyarme, fue difícil. El camino que tuvimos que recorrer estaba lleno de ramas, enredaderas que si no se está atento uno puede caer fácilmente sin posibilidad de quedar en el mismo sitio, pues parte de este tenía pendientes, ello sin contar con algunas partes resbalosas. «Razón tenía él en subestimarme», pienso mientras ya íbamos en la pequeña embarcación en camino hacia el pueblo. Agarrando fuerte a Altair, mentalmente también imploraba que nadie en la casa se diera cuenta de nuestra ausencia sino hasta en la mañana, que presumo sería el momento en el que ya estaré en frente de Mac negociando l

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