Iliang: Siento que llevo horas, días encerrada aquí, el frío es tenaz. Me negaba a tomar asiento en algún lugar aquí, pero el dolor que siento en las piernas no me permite a seguir aguantando estar de pie. Por mis cálculos pienso que debe haber pasado un día completo. Por el frio tan tremendo que hay aquí abajo pienso que es de noche, la temperatura descendió y por eso la respuesta de mi cuerpo a la exposición en este espacio tan tenebroso e insalubre. Llevo puesta apenas una blusa con tela muy fina, de seda, ni siquiera algodón. Comienzo a temblar, mi cuerpo de manera involuntaria comenzó a sacudirse. Me arropo en un abrazo mientras arrastro mis pies avanzando hasta llegar al banco de concreto donde me había negado a estar, coloco una de mis manos sobre él para comprobar que está tan

