Iliang: —Despierte —escucho a la distancia una voz y siento mi mundo moverse—, debe despertar —escucho una vez más la misma voz. Mis ojos no me obedecen, me siento mareada y el dolor de cabeza parece no querer abandonarme, no tengo fuerzas ni siquiera para separar mis parpados que insisten en permanecer unidos. —Mi señora, debe despertar, no nos queda mucho tiempo —es la voz de una mujer, quisiera ver quien es, pero mi cuerpo no me obedece—, Dios mío, esta mujer está mal ¿Qué hago? —escucho la voz quejarse. No pude seguir escuchando nada más pues caí nuevamente en estado de letargo. Narrador Omnisciente: Minutos antes, dada la orden de Malcolm, Liliana Ponte, una de las mujeres infiltradas en el hotel, logró divisar desde la distancia a uno de los agentes de la agencia federal toma

