45. Libre para elegir Vivianne Recorro la casa en la que he vivido durante pocos meses, un refugio de amor y felicidad. Mis maletas están listas y en breve vendrán a recogerlas. Con suavidad, acaricio la orilla de nuestra cama, un testigo silencioso de los momentos más dulces. Anhelo regresar, pero el destino me empuja a partir. Tomo mi bolso y doy un último vistazo antes de salir. Con paso firme, camino hacia la puerta. Bajo la escalera y noto la ausencia de mi ahora ex esposo. Sin detenerme, me dirijo a la habitación de su madre. —¿Puedo pasar? —pregunto con cautela. La señora, con su elegancia natural, se acomoda en su silla y me sonríe con dulzura. —Por supuesto que sí, mi niña. Entra. ¿Estás lista? Asiento con la cabeza. —Sí, nuestro vuelo sale en poco tiempo, pero no quería i

