Narra Evangelina Terminé de empacar ente lágrimas, habían sido dos semanas realmente difíciles. Tuve que fingir ante Dalton que todo estaba bien, y cuando firme ese contrato para la inversión fue el final de todo. Tenía que irme esta misma noche antes que Dalton descubriera del engaño financiero. No quería estar durante ese proceso, no lo soportaría. En ese momento el timbre sonó. Pensé que seguramente era la pizza que había pedido, pero no lo era, frente a mi estaba Dalton. Él desvío su mirada hacía las maletas que estaban en el suelo cerca de la puerta. —¿Ya te marchas? Creí que mañana era tu vuelo-me preguntó con una expresión de desconcierto. En ese momento Adler salió de la habitación. —¿Amor ya estás lista?—dijo acercándose a mi. Dalton se miraba aturdido. Mi cuerpo temblaba del

