CAPITULO 43 SOSPECHAS —¡Hola Bonita! —Tomo a Sara de la cintura— Ella se da vuelta enseguida, me da un beso en verdad ardiente, cuando agrega “Te extrañé”, las ganas que tengo de hacerla mía se vuelven voraces, es mi pecado, por quien me quemaría mil veces. —Hola demonio de la lujuria. —Me respondió jadeante— Por favor Alan, de verdad te necesito. —Me quita la ropa, y ella hace lo mismo sin detenerse. —Creo que lo que vine a decirte puede esperar. —Con un leve movimiento cierro la puerta con llave— Sara se colocó encima de mi m*****o, aún con sus bragas puestas, se movía de un lado a otro, lo cual me excitaba de manera incontrolable, besé cada uno de sus senos mientras ella no dejaba de hacer esos suaves movimientos, delicadamente me besó hasta bajar en donde el volcán que emanaba de

