CAPÍTULO 59 BALAS Sara Pude oír las palabras de David, lo único que él deseaba era vengarse de mi, y no podía culparlo por eso, esta sensación tampoco significaba que me dejaría vencer así de fácil, necesitaba que él me dejara sola, por eso aproveché cuando salió de la habitación, yo baje y fui hasta el lugar que me indicó Diaz, Vi que David pudo notar mi sigiloso escape, se acercó rápidamente en las escaleras, intenté cerrar las puertas del comedor mientras intentaba concentrarme en llamar a Alan. —Sara, no puedes irte, te quedarás aquí hasta que yo lo decida. —La voz de David me hacía temblar— Cerré la puerta del comedor, pero él empujaba con fuerza, llamé a Alan con mi mente, los gritos de David seguían, podía sentir como la puerta se abriría en cualquier momento. —Te volveré a en

