CAPÍTULO 61 FIN DEL TRATO Sara Al cabo de unos días mi panza se veía enorme, cualquiera diría que ya estaba en los siete meses de gestación, al fin el momento de ver a Cerbero había llegado, Alan iría conmigo, aun así el miedo no desaparecía de mi mente, de mi cuerpo, de todo mi ser. La humareda se hizo presente en cuanto emprendimos el viaje hasta el inframundo. —Vaya, creí que ya no vendrían junto a mi, he roto su maldición, pero no soy tonto. —La tres cabezas nos observan— En realidad la piedra no fue encontrada a tiempo, pero la recibí. —Dice la cabeza de en medio— —¿Qué es lo que quieres Cerbero?. Mírame, estoy a punto de dar a luz. —Mis ojos se empañan de lágrimas— —Cerbero, acabemos con esto, no sé por qué mi destino tuvo que ser así, pero no dejaré que Sara ni mi hija salgan
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


