Narra Fleur
Eran las 10 cuando el despertador sonó, lo iba a tirar para que se rompa, pero no es mío, así que me saque de encima las sabanas. Me senté y me puse las pantuflas de conejito que tenía, me levante y me encamine al baño, allí me lave los dientes y me di un corto baño para salir y elegir mi ropa. Hacia frio así que elegí unos jeans, un buzo n***o, botas de lluvia y una campera marrón. Me peine y me seque el pelo. Al salir de la habitación hacia la cocina, me encontré a Henry desayunando.
—Buenos días— dijo el mostrándome una linda sonrisa.
—Buenos días— dije yo de la misma forma, sentándome y desayunando con él.
—¿Estas lista para irnos? — dijo levantando su plato y el mío cuando vio que ambos devoramos todo.
—Si claro, estoy un poco nerviosa, como cuando los conocí a ustedes— dije respirando profundo.
—Está bien, él es genial. No debes preocuparte — dijo abrazándome por los hombros. — Ya es hora, vámonos— dijo tomando las llaves de su auto.
—Bien— me levanté y caminé hasta el garaje, subí dentro del auto y Henry comenzó a manejar hacia la casa de su padre, nuestro padre, o no sé cómo decirle... solo Drake.
—Ya llegamos— Henry estaciono delante de la casa, salió y rodeo el auto para abrirme la puerta. Yo seguía nerviosa. —Tranquila, yo estaré a tu lado— dijo tomando mi mano.
—Gracias— dije dándole un beso en la mejilla y apretando un poco más su mano.
—Entremos— dijo dándome una sonrisa que transmitía tranquilidad.
—Entremos—le sonreí.
El tiempo se pasó muy rápido. Drake era genial, muy agradable. Tiene los mismos ojos que Henry y la sonrisa también, así que supongo que también la mía. Pero ya era hora de irnos, Drake nos abrió la puerta y nos dio un abrazo a los dos antes de subirnos al auto.
—Él fue muy bueno, realmente no lo imaginé así— dije sonriendo aliviada.
—Si es genial, te lo dije, no había de que preocuparse— dijo mirando la carretera. —Tú tienes sus ojos.
—No es cierto— dije haciendo un gesto con las cejas.
—Mira— dijo dándome un espejo y lo vi, nunca había visto mis ojos con detenimiento, si eran iguales a los de Henry y Drake, él tenía razón, pero nunca me di cuenta.
—¿Lo ves? — pregunto.
—Em… creo que si— no podía dejar de verlos.
—Pero no son iguales a los míos, tú también tienes un brillo especial como los de Anna— dijo sonriéndome.
—No sé, yo no veo nada diferente— dije mientras seguía viéndome en el espejo, hasta que el me miro y yo a él.
—Sí, lo tienes — dijo sonriéndome, cuando de pronto veo una luz de frente que viene hacia nosotros a toda velocidad.
—CUIDADO— grité.
Narra Henry.
Que dolor, me dolía la cabeza y parte del cuerpo, no recuerdo que paso, abrí lentamente los ojos, estaba en un hospital con miles de cables a mi alrededor, allí entro el doctor.
—Henry ¿cómo te sientes? —pregunto el hombre con más de 30 años sin expresión alguna.
—Me duele todo ¿qué paso? — pregunte adolorido.
—Tú y tu hermana tuvieron un accidente automovilístico— dijo serio y de repente todo vino a mi cabeza, las imágenes venían a mi mente como un flash una y otra vez, cuando me quede viéndola y el camión venía de frente a nosotros atropellándonos. Lo último que oí fue su grito. —¿Recuerdas algo? — pregunto nuevamente—
—Sí, lo recuerdo todo. Dígame como esta ella— comencé a desesperarme.
—Yo no creo ser el adecuado para decirle— dijo más serio.
—Doctor, dígame que paso con mi hermana o yo mismo iré a ver qué pasa— me desespere aún más, pero llamo a las enfermeras.
Salí de esa cama y me desconecté todas esas cosas, pero fue inútil con la fuerza del doctor y las enfermeras me anestesiaron y caí dormido sobre la cama.
Narra Nick
Con los chicos nos habíamos levantado a las 10 cosa que es muy raro en nosotros. Me cambie y los chicos también, Henry y Fleur no llegaron a dormir, de seguro se quedaron a dormir en la casa de Drake, baje a desayunar y allí estaban los chicos y luego llego Anna y Ginger.
—Hola chicos— saludaron ambas.
—Hola— dijimos todos.
—Y Henry y Fleur ¿dónde están? — pregunto sonriendo.
—No sabemos, no llegaron a dormir. Seguro se quedaron a dormir en casa de Drake— dijo Zac aun comiendo.
—Eso no puede ser, Drake viajaba hoy a las 5— dijo frunciendo el ceño, esto comenzaba a preocuparnos. —Mejor los llamo— dijo buscando su celular, comenzó a marcar el número de Henry y nadie contestaba, luego a Fleur y tampoco. Ahora si nos preocupamos, Anna llamo a Drake y confirmó que ellos salieron ayer de su casa a las 8 pm. Esperamos un rato, tal vez fueron a algún lado porque era muy tarde para venir hasta la casa.
Luego de 2 horas y ninguna noticia de ellos, Anna llamo a la policía y Ginger seguía llamándolos y mandando mensajes, pero nada.
—Señora— dijo el oficial que recién había llegado, refiriéndose a Anna.
—¿Si? ¿qué pasa? ¿los encontraron? — dijo angustiada la madre de ellos.
—Sí, están en el hospital Jensen, al parecer tuvieron un accidente un poco grave— dijo serio informando.
Todos salimos rápido en nuestros autos hasta ese hospital. Anna y Ginger lloraban desconsoladamente y todos los demás estábamos casi en las mismas circunstancias, estábamos preocupados por llegar y no saber con qué nos íbamos a encontrar. Bajamos más que
desesperados de los autos y entramos.
—¿Henry y Fleur Steele? — dijo desesperada Anna a una recesionista.
—Si piso 3, habitación 104— dijo revisando la computadora a su lado. Todos corrimos hacia el ascensor, entramos y llegamos al piso 3 buscamos la habitación como locos hasta que la encontramos y un doctor pasaba por ahí.
—Doctor— grite mientras llegábamos a él.
—Si ¿en qué puedo ayudarles? — pregunto serio.
—¿Sabe algo de Henry y Fleur Steele? — pregunto Anne esta vez.
—Sí, ellos tuvieron un accidente automovilístico cuando un camión chocó de frente con su auto. Henry despertó hace 3 horas estaba bien, solo un poco adolorido y se quebró la muñeca. Tuvimos que anestesiarlo porque quería saber sobre su hermana— dijo contándolo todo.
—Mis bebes— dijo Anna llorando alado de Ginger. —¿Y qué hay de Fleur? —pregunto llorando aún más.
—Ella esta...