Habían pasado dos días desde que llegó a casa de Nygard, se habían puesto al corriente de toda su vida y al final ambos quedaron bastante sorprendidos de la conexión que tenían en sus vidas, Victoria, Stefan, Enzo, Carlo, Jax e incluso Astrid Walker, el amor de su vida. Tenían mucho que procesar. Pero al final los dos sabían que ese momento, que ellos tenían que estar juntos en ese preciso momento pasara lo que pasara. Vincent aún trataba de acoplarse a la gran casa de Hela, para empezar una casa hecha con las propias manos del abuelo Nygard era un tanto intimidante y realmente impresionante, cada piedra fue puesta por él mismo lo que hacía a la casa una reliquia familiar. Aunque era grande, no tenía muchas habitaciones como esperaba, tenía un gran salón principal, su cocina era gra

