CAPITULO 24

2129 Words
Esteban y Jonathan salieron de la habitación, por obvias razones me quede acostada esperando, en el piso de abajo se comenzaron a escuchar ruidos, ¡dios! Otra vez me habían intentado asesinar, ¡era por esa maldita criada que no mejoraba! Agradecía que justo en ese momento me trajeran el medicamento, gracias a eso podría vivir, y ahora tenía una pista, si capturaban a la criada podría averiguar quien la había contratado, y así estar más cerca del asesino. Después de unos minutos hubo un silencio sepulcral, ¿la habían capturado ya?, estaba a punto de cerrar los ojos cuando, Jonathan entro a la habitación, con el cabello desordenado, se veía realmente guapo. —“la hemos capturado” Fue lo último que escuche antes de cerrar los ojos y caer en una profunda oscuridad… Habían pasado ya una semana y ya estaba mejor, los medicamentos que había recetado el doctor eran realmente eficaces, todos habían estado muy preocupados por mí, incluso el vejete se había encargado personalmente de supervisar que no se alterara de nuevo la medicina, en cuanto a Jonathan y Esteban siempre venían a visitarme, Jonathan solo podía venir una hora al día, pero me agradaba que estuviera al pendiente de mí, aún teníamos una conversación pendiente, pero eso lo dejaría para cuando estuviera recuperada completamente. En estos momentos me encontraba mirando a la ventana mientras esperaba a que Jonathan llegara, todo está realmente tranquilo, me alegraba no haber muerto… me había dado cuenta de que si no capturaba al asesino rápidamente, las cosas no pintarían nada bien para mí, las pistas aún eran confusas, ya se había interrogado a la criada que había manipulado las medicinas esta fue recia al principio, sin embargo cuando le dijimos que la condenaríamos a muerte, comenzó a hablar, al parecer la había contratado un hombre de unos 20 0 25 años, alto y de cabello marrón, la chica no sabía nada del hombre, solo su descripción física y que tenía mucho dinero, pues sus vestimentas eran de buena calidad, su información era valiosa sin embargo a la misma vez inútil, de alguna manera era inútil, porque no le había visto el rostro, solo había alcanzado a divisar el cabello y sus vestimentas, podría haber miles de personas con el cabello café y de 25, lo único que reducía esa larga lista era  que sabemos que tenía mucho dinero, podría ser posiblemente un noble, mordí mi labio, necesitaba sacarle algo de información… Llame a una criada para que me ayudara a llegar al lugar donde estaba encerrada, esta me ayudo de manera recia, no pensaba que debía estar cerca de ella, Salí de la habitación no sin antes tomar una bolsa con dinero, si algo había aprendido de mi vida anterior y en esta, era que el dinero hacia cosas maravillosas. Al llegar al lugar donde esta estaba encerrada, me senté en una silla, la miré por unos segundos analizándola unos segundos, sonreí, no quería ser mala, pero ella lo había sido primero conmigo. —“¿está segura de que no recuerda nada más?” En los segundos que la había analizado me había podido dar cuenta de que estaba muy necesitada de dinero, era una alcohólica, era fácil de notar, su nerviosismo, el sudor, el temblor de su cuerpo, todo en ella gritaba que no había probado una gota de alcohol desde que estaba encerrada, además esta chica tenía cirrosis, el color amarillento de su piel y ojos era la prueba certera de que era una alcohólica la cual iba a morir pronto. —“estoy segura de que no había nada más relevante” Dijo mirando a un lado, mientras mordía su labio, ¡bingo! Estaba mintiendo —“sé que usted sabe algo más… mire si me dice lo que oculta le ordenaré a la criada que me traiga un par de botellas de vino para usted” La chica me miro directamente a los ojos por primera vez desde que había llegado, hubo un silencio por unos segundos, pude ver que se estaba intentando resistir, seguramente pensaba que después de unos días la dejaríamos ir y podría ir a emborracharse a alguna esquina. —“es un vino de buena calidad, su aroma” —“agregue una botella de ron y le diré todo lo que sé” Sonreí, asentí con la cabeza, había logrado mi objetivo, agradecía haber visto tantos alcohólicos en mi vida anterior. —“el hombre siempre iba a llevarme los ingredientes a una hora y un día en particular, todos los martes, siempre iba acompañado, por un hombre con una cicatriz en el rostro, siempre nos reunimos en un callejón, cerca la calle Waller” Esta información lo cambiaba todo, con esto podíamos atraparlo e interrogarlo, saber si él era el asesino o si trabajaba para él, tenía que hablar con Jonathan para contarle mi plan, para poder realizar el plan necesitaría la ayuda de esta alcohólica, debía mantenerla vigilada. —“en unos momentos mi criada te traerá las botellas que te prometí, Con ayuda de mi criada subo nuevamente a la habitación a esperar a Jonathan, me senté me acosté y me arropé de pies a cabeza, para ejecutar el plan debería estar completamente sana… Escuche el ruido de los caballos, Jonathan por fin había llegado, me arregle rápidamente el cabello y limpie mi rostro con la colcha, no estaba en mi mejor versión, pero quería verme presentable, no quería ver la mirada de preocupación de Jonathan nuevamente, al terminar de arreglarme, esperé unos minutos a que este entrara. —“buenas tardes, Sarah” Dijo Jonathan entrando a la habitación con un ramo de flores y una canasta de frutas, siempre que venía me traía algún regalo, él realmente era dulce. —“buenas tardes” Este se acercó a mí, me iba a besar, sin embargo, interpuse mi mano entre él y yo, no lo besaría hasta que habláramos. Jonathan me miro asombrado, sin embargo, al ver mis ojos suspiro y se sentó en una silla a mi lado. —“aún no me has perdonado ¿cierto?” —“no, primero tendremos que hablar” —“¡pues bien! Soy todo oídos” —“tal vez después, en este momento hay algo mucho más urgente por decir” Jonathan me miro lastimeramente, me dio ganas de tomar sus mejillas y llenarlas de besos… ¡No! Yo estaba enojada con él. —“tengo un plan para descubrir a la persona que ha estado intentando asesinarme” Jonathan se acomodó en su asiento y tomo mis manos en señal de apoyo, respiré y comencé a decirle mi plan. Lo primero que debíamos hacer era difundir el rumor de que seguía enferma y “librar” a la criada, esta se pondrá en contacto con el asesino para que le entregue los ingredientes, nosotros obviamente seguiremos a la criada junto con la guardia y los capturaremos, para que el plan funcionara debíamos poner a la chica de nuestro lado, le prometeríamos que la libraríamos y que además le daríamos una gran suma de dinero. —“no la dejaremos libre ¿cierto?” —“¡claro que no!” —“bien, tenemos hasta el martes para lograr implementar el plan a la perfección, tenemos exactamente 3 días, les diré a las criadas que difundan el rumor, además necesitamos la ayuda de tu madre y hermanas, contactaré a la guardia real para atraparlos… todo saldrá bien.” Tome la mano de Jonathan apreciaba enormemente que hiciera esto por mí, nos quedamos unos segundos en silencio, mire el rostro de Jonathan, era hora de hablar del tema. —“el día en la cafetería te vi.” El rostro de Jonathan se colocó pálido, él había captado que lo había visto con aquella chica. —“ella no significa nada.” En mi vida anterior había escuchado como muchos chicos le decían a su novia eso y al final terminaban siendo de todo. —“yo no lo sé, ustedes… parecían que tenían mucha química.” Jonathan suspiró y tomo mi rostro, sus manos están calientes, era una sensación agradable. —“es verdad que Salí con ella, pero no paso nada, los nobles… ellos me están presionando, necesitan un heredero al trono, me impusieron que debía conocer a sus hijas.” —“estás tratando de decir ¿Qué me dejarás?” —“¿Qué? ¡No claro que no! Lo que estoy diciendo es que sí salí con ellas, pero… ninguna eras tú, la señorita con quien me viste era una persona agradable… culta e inteligente… ella sería una buena reina… pero ella… ella no eras tú – Jonathan suspiro— lo que intento decir es que no me casaré con ninguna de ellas, porque ninguna de ellas son tú, la única persona que me hace sentir vivo y me recuerda que aparte de ser un rey soy un ser humano, con la única persona con quien me quiero casar eres tú… y lo siento, siento no haber venido a verte en un mes, siento ser un idiota y desconfiar de ti, siento haber dicho lo que dije… me llené de celos y dije una cosa totalmente estúpida, el problema no eras tú, era yo y mi inseguridad, no volveré a decir nunca más tales palabras… lo siento.” No sabía que sentir en este momento me sentía celosa y aliviada al mismo tiempo, me alegraba que Jonathan no deseara casarse con ninguna de ellas, y que me eligiera a mí, me gustaba que reconociera que había sido un idiota… yo también había sido una tonta ahora que lo pensaba, solo después que lo vi con ella entendí que él me gustaba… tenía que decirlo, si algo había aprendido era que la vida era demasiado corta como para callarse las cosas. —“está bien, te perdono… pero si vuelves a decir una cosa así ¡juro! Que jamás te veré de nuevo… además.” Jonathan sonrió, de pronto comencé a sudar, y mis manos temblaban, mi corazón latía rápidamente ¿era un buen momento para decirle que gusta? —“¿además?” ¡No! No debía arrepentirme, no ahora, este era el momento, era ahora o nunca, lo tome por la solapa de su camisa y lo acerque a mí. —“me gustas, más de lo que quiero admitir.” Las mejillas de Jonathan se colocaron de color carmesí, mi corazón retumbaba fuertemente contra mi pecho, y mi respiración era irregular, Jonathan iba a decir algo, sin embargo, lo interrumpí con un beso, más tarde podríamos hablar, ahora quería besarlo. Jonathan me rodeo con sus brazos y me apretó contra si, al estar tan cerca pude sentir su corazón palpitar rápidamente, acaricie detrás de su oreja, baje mi mano por su pecho, mi podre no se encontraba en este momento y las criadas rara vez subían cuando Jonathan se encontraba aquí. Jonathan se colocó encima de mí y bajo sus besos por mi cuello, había extrañado esto, pase mis manos por todo su pecho hasta llegar a su pantalón, desabotone su pantalón. —“¿estás segura de hacerlo aquí?” Asentí suavemente mientras mordía su hombro ligeramente, Jonathan bajo el camisón que traía puesto, y paso su lengua por mis pechos, una corriente placentera se extendió por todo mi cuerpo, tome su rostro y lo obliga a besarme, Jonathan quito mis bragas con rapidez y bajo su ropa interior, con una mano se aseguró de que estuviera preparada, al darse cuenta, de que lo estaba, sin reparos se introdujo en mí, ¡dios! Lo había extrañado tanto, gemí fuertemente, no me importaba que todos me escucharan. —“umm, sigue así.” La respiración acelerada de Jonathan chocaba contra mi piel, produciendo la sensación mucho más placentera, rodee con mis piernas, la cintura de Jonathan y ejercí la suficiente fuerza para que este quedara debajo de mí. —“esto te va a encantar” Coloque mis manos en su pecho mientras, comenzaba a mover mis caderas en círculos, escuchaba como Jonathan aumentaba el volumen de sus gemidos indicándome de que lo estaba haciendo bien, comencé a dar pequeños saltos sobre este, sintiendo mayor profundidad, sentía como todo mi cuerpo comenzaba a temblar al igual que el de Jonathan,  estábamos a punto de corrernos… — ¡su majestad! ¡Sarah!” Escuche gritar al vejete, ¡diablos! Estábamos a punto de córrenos, me baje rápidamente de Jonathan y coloque mi ropa en su lugar, mierda, mierda, mierda ¿ahora como diablos saldría de esta? ¡Se supone que este llegaría a las 4 mire el reloj, eran las 3, ¡el maldito viejo siempre arruinaba todo!
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