Aun estaba encantada con Jonathan lo había decidido él era con quien debía pasar la noche - “me concedería usted un baile” Mi corazón latía a mil por hora, estaba temblando sentía que iba a desfallecer justo en ese lugar - “señorita la verdad es que tengo que admitir que mis habilidades en el baile no son las mejores…” Dios no, me iba a rechazar, no quería parecer alguien insistente, con pensar tendría que buscar otra persona, aunque siendo sincera, no quería a nadie más, Jonathan había captado toda mi atención - “sin embargo bella dama, que le parece si me acompaña a tomar una copa de vino” Si, esto era aun mejor, un baile seria incomodo, además sería difícil seducirlo, sin embargo, tomar una copa mientras hablábamos era más íntimo, sonreí - “estaría encantada de acompañarlo” Est

