Marina Mi nana se va y yo me quedo recostada en la cama viendo hacia el techo, me estaba quedando dormida cuando mi celular suena y veo que es Gabriel, me debato si le contesto o no. - Hola Gabriel. - decidí por contestar porque no dejaba de insistir. - Hola Ani, ¿Cómo estás? - Bien ¿por qué lo preguntas? - Bueno es que te fuiste como alma que lleva el diablo cuando el tal Scott te grito por lo de su carro. - A si, emmm, estoy bien no te preocupes. - Qué bueno que estas bien, y siempre me preocuparé por ti, oye te hablaba, porque quiero ver si tú puedes llegar una hora antes a la plaza o quieres que pase por ti o mejor voy a tu casa. - ¿Qué carajos?, ¿Cómo se le ocurre semejante estupidez? - Mejor te veo una hora antes en la plaza. - Ok. - lo dice con voz apagada. - bueno

