James
Suena mi alarma a las 5:00 a.m. Y eso confirma que es otro día más en la que el mundo me necesita, no solo para que las mujeres que se me atraviesan en el camino me coman con la mirada y quieran que me las lleve a mi apartamento o hotel solo para follarlas.
Bueno para que negarlo si yo también lo disfruto soy hombre y tengo necesidades que satisfacer, ojo no con cualquiera me meto seré todo un casanova, mujeriego, lo que sea, pero jamás tengo mal gusto ni con los negocios, ni mucho menos para escoger una mujer para llevarla a la cama.
¿Cómo les explico mis gustos para escoger una mujer?
Me encantan las que sean hermosas y de buen cuerpo si, que tengan unos buenos pechos no tan grandes y firmes para poder disfrutarlos, unas buenas curvas para pasar mis enormes manos, y por supuesto un buen trasero para disfrutarlo a la hora del acto. Nunca en mi puta y loca vida he estado con una mujer que tenga un cuerpo ejercitado, si saben a lo que me refiero una chica que se entrene en los gimnasios que tenga unos brazos más musculosos que los míos, un abdomen marcado en vez de plano, un trasero firme que cuando camine no se le muevan como las demás flácidas, sino que se vean muy firmes al momento en que caminan y que dan unas ganas de marcar mi mano en ellas, por último, unas piernas firmes para acariciarlas y besarlas. Tampoco he tenido en mi cama a una chica virgen el ¿Por qué?.
No lo sé es el destino que no quiere que una chica así tenga el privilegio de estar con un gran monumento como yo, un Dios griego que no cualquiera logra tenerlo. Ya sé lo que piensan que tengo el ego muy alto, lo sé todos me lo dicen uno de ellos son mis amigos siempre me molestan que algún día me encontrare con una chica que me diga que No, o no se fije en mí y eso no está en mi vocabulario todas caen rendidas a mis pies para rogarme que las lleve a la cama y darles placer, así que me ahorro los comentarios estúpidos de mis amigos, los que también me tienen con la misma cantaleta son mis padres se la pasan diciéndome de cuando voy a sentar cabeza, cuando pienso traer a la mujer correcta para pasar el resto de mi vida con ella y formar una familia, para así mantener el legado de las empresas de la familia.
Mi padre es el que siempre me dice que ya piense en darle aunque sea un nieto varón claro, para mantener la dinastía de los Scott, ya que mi hermano no puede tener hijos y mi hermana ni hablar ella no llevaría el control de las empresas, según mi padre porque es mujer y ellas no deben estar en los negocios serian un desastre, yo no pienso eso es más en las empresas que construí y manejo tengo a la mayoría laborando a mujeres, porque ellas piensan mejor que uno, para que negarlo si los hombres no precisamente pensamos con la cabeza, no con la de arriba, sino con la de abajo, ustedes entenderán para no ser más específico.
Mi madre la amo tanto y es la única además de mi hermana y de mi nana que son la luz de mi vida y son las únicas mujeres las que hacen que mantenga mis ideas centradas, también me tienen martillando con la idea de que encuentre a la mujer indicada para que me tenga bien domado y muy controlado.
Sobre todo, ellas desean verme feliz, lo que ellas no entienden que yo soy feliz así con la vida activa que llevo, no necesito a una mujer que me tenga vigilado las 24 horas del día no, me niego y le ruego a Dios con todo mi ser que no me castigue mandándome una mujer opuesta a mí no lo soportaría, es mas en ese preciso momento me volvería Gay y así le hago caso a unos de mis amigos.
Ahora si, sin más continuo con mi rutina diaria, me levanto de mi gran cama para dirigirme al baño y cepillarme los dientes y cambiarme con ropa deportiva para hacer los ejercicios que me tocan el día de hoy. Me dirijo bajando las escaleras de mi casa bueno, si se le puede decir así es demasiado grande cuenta con 12 habitaciones, cada una tiene su propio baño, tengo mi propio cine para ver películas no necesito exponerme a uno de esos que hay en la ciudad, la única vez que fui, fue cuando perdí una apuesta con mi madre y hermana tengo que reconocer que las cajeras en vez de atenderme se me quedaban viendo, solo había una que ni siquiera se fijó en mí, no se si estaba tan entretenida con lo que estaba haciendo o de plano estaría ciega, le daría otra oportunidad solo porque alcance a ver que tenía un buen cuerpo y eso que tenía encima todos esos trapos que al parecer era su uniforme, ya no me desvío del tema, porque si sigo así tendré una erección matutina y no tengo a nadie con quien satisfacerme, continuo por los pasillos pasando por la cocina, seguido esta los cuartos de servicios y por último se encuentra mi gimnasio personal así no tengo que andar gastando en uno donde se me quedan viendo todos inclusos los Gays claro con todo respeto a los que pertenecen a esa comunidad.
Ya pasó una hora y media de estar entrenando, termino mi última rutina y me encamino para alcanzar una toalla, para limpiarme los restos de sudor que emanan en mi escultural cuerpo, ahora sí, salgo de ahí para dirigirme a la cocina por mi licuado con proteínas y encuentro a mi segunda madre mi nana ya se demasiado grandecito que estoy y todavía teniendo nana, no me importa sin ella no sería nada porque ella me cuidaba cuando mis padres se iban de viaje, bueno más bien es la nana de todos, porque ella llego desde que nació mi hermano mayor y por ende nos cuidó a todos desde que nacimos, antes mi hermano mayor y yo vivíamos en la casa de nuestros padres, pero desde que él se casó más bien se dejó embrujar por mi cuñada y ya no necesito más a mi nana.
Y fue ahí donde yo también decidí independizarme solo e irme a vivir a otro lado y obvio mi madre y nana pegaron un grito al cielo de que estaba loco.
Verán acababa de cumplir mi mayoría de edad y como mi hermano era el único al que le contaba mis cosas, y como me lo arrebato la bruja de su esposa decidí que también tendría que buscar mi propio espacio. Mi madre no me dejaba ir a menos de que mi nana se fuera a vivir conmigo y fue así que desde ese entonces está conmigo no me quejo ella me consiente en todo, salgo de mis pensamientos cuando me entrega mi licuado.
- Buenos días mi niño aquí esta tu licuado- me lo entrega mirándome tiernamente y me encanta que me hable con cariño me hace sentir como si fuera un niño- ¿Cómo amaneciste?
- Gracias nana, bien dormí como un bebe, por cierto, necesito que me tengas listo uno de mis trajes que compre en Francia tengo una conferencia que dar en menos de una hora.
- Si niño eso ya está hecho lo coloque en tu cama listo para que lo estrenes. - vaya que como mi nana no hay dos. - hay nana que haría sin ti me lees el pensamiento a veces me asustas.
- Me ofendes James Scott esas no son maneras de dudar de mis capacidades.- se pone una mano en su pecho haciendo como si estuviera dolida. - sabes que te conozco desde que estabas en el vientre de tu madre y supe que serias varón y no olvides que yo te limpie la cola y los mocos.- hago una cara de desaprobación y mi nana se carcajea me ha dado en mi ego.
- Ok nana ya entendí no necesitas recordarme lo demás.- me termino de un solo trago mi licuado y me levanto para darle un beso en la frente- Te amo nana que no se te olvide y gracias por todo sabes que eres mi segunda madre.
- Claro mi niño, aunque estes todo peludo por todos lados nunca dejarás de ser mi pequeño.- ¿Qué me ha dicho? Enserio que a veces se pasa- anda ve a bañarte y arréglate que hueles horrible como si fueras el bote de basura jajaja.
- Ya nana hoy amaneciste muy chistosita, ya mejor me voy porque ya me agarraste de tu payaso.
Salgo de ahí antes de que se le ocurra venir a bañarme con todo y escoba que si es capaz de hacerlo, solo lo hizo una vez cuando mi hermano y yo llegamos bien ebrios a la casa de nuestros padres mi nana nos puso como chinches nos bañó a cada uno con la escoba y nos hizo desvestirnos para tallarnos con esa maldita cosa y desde ese entonces no volví a tomar como albañil en pleno día de paga, jamás vuelvo a presentarme así con ella, porque si no es capaz de aventarme cloro para desinfectarme y menos en contradecirla porque me lava la boca con jabón.
Una vez lo hizo cuando traje a mis amigos a pasar una tarde le dije que yo le pedí un whisky, no un vodka y ese día me tomo de las orejas y me llevo a la cocina y agarro la fibra metálica para metérmelo en la boca y de paso a mis amigos se los hizo por estarse riendo de mí, ninguno se salvó, desde ese entonces mis amigos no la contradicen y no se burlan de los demás al contrario se solidarizan, pero aun así la aman. Obviamente que son bien barberos con ella para que les cocine todo lo que ellos le piden, siempre que vienen a mi casa los muy malditos en vez de visitarme vienen a asaltar mi cocina para que mi nana les prepare de comer como si mi casa fuera restaurante.
Sin darme cuenta ya estoy a punto de terminar de bañarme, pero antes me doy cuenta en el espejo de que ya tengo un poco crecida la barba y a mí no me gusta tener barba siento que es un poco higiénico y da un mal aspecto en un hombre como yo hermoso.
A veces no puedo creer que hace ya un mes de que cumplí 25 años, siento como si tuviera apenas 20 años el ¿Por qué? Simple tengo todo lo que algún día siempre soñé tener.
Lo recuerdo como si fuera apenas ayer tenía solo 5 años cuando papá me llevo a conocer la empresa junto con mi hermano, al momento de entrar a su oficina y ver toda la vista desde el ventanal, me di cuenta de que yo también tendría mi propia empresa o manejaría la empresa de papá y tendría una oficina así con la misma vista para poder observar toda la ciudad desde mi empresa.
Y ahora que han pasado 20 años después desde ese recuerdo puedo decir que lo he logrado, pero siento que algo me falta y no sé qué es, ha de ser algún capricho mío, he llegado pensar que mis padres, más bien todos los que me dicen de encontrar a la mujer indicada para pasar el resto de mi vida, tengan razón, pero cuando una mujer con mis gustos pasa en mis narices se me pasa y vuelvo a ser el mismo puto de siempre.
Termino de afeitarme y por fin salgo a arreglarme me acomodo todo mi traje y corbata justo como me gusta, esta ajustado a mi cuerpo y eso hace que resalte mi cuerpo bien trabajado a la que todas desean tener, pero que creen no lo tendrán. Comienzo a peinar mi cabello n***o y liso hacia atrás para darle mejor aspecto a mi perfecto rostro, reviso que ni un cabello este fuera de su lugar, sin más me aplico mi lución de marca para que me dé más personalidad al momento de pasar sobre todos y puedan quedarse de un poco de mí.
Una última revisada al espejo para revisar que estoy perfectamente bien y listo me coloco mis zapatos de marca y mi reloj que, por supuesto también de marca, agarro mi celular y me dispongo a salir para comer mi desayuno que ya debe de tener listo mi nana.
Llego al comedor y como lo predije mi desayuno ya está listo y servido en la mesa me dispongo a sentarme para empezar con un rico desayuno unos huevos refritos con tocino y mi jugo de naranja que es mi desayuno preferido.
- Mi niño espero que te guste provecho.
- Si nana esta todo delicioso, todo lo que tú haces es maravilloso y delicioso no cabe duda de que eres la mejor y si tú quieres te pongo un monumento en medio de la ciudad.
- Hay James me dices esas cosas para hacerme sentir nostálgica. - Noto de que le quieren salir unas lágrimas rápidamente me levanto y la abrazo, para también darle muchos besos por la cara.
- Nana sabes que es cierto lo que te digo, solo pídeme lo que tú quieres y te lo cumpliré. - veo que lo piensa e inmediatamente su rostro tiene una mirada de travesura, que no sea lo que estoy imaginando. - ¿En qué piensas nana?
- Tú me haz dicho ¿lo que sea? - no porque Dios que no pida lo que estoy pensando- bueno de ser así quiero sola una cosa y que de verdad me lo puedas cumplir y es que me traigas a esta casa- hace una pausa y esta mujer me va a volver loco, le quedo viendo para que continue- la mujer correcta para ti, solo eso- y BINGO lo sabía.
- Enserio nana yo pensaba en otra cosa no se regalarte una casa, donar en una casa hogar, pero no tú me pides lo más difícil que puede existir para mi- veo como abre los ojos y me da una mirada de querer matarme.
- Lo ves no me digas lo que no me puedas cumplir James- observo que levanta mi plato y mi vaso ni siquiera me pregunta si ya terminé y sin más se va enojada a la cocina.
Ya no le digo nada porque sé que esta enojadísima, observo mi reloj y miro la hora ya es tarde, me dirijo al baño que tengo en la entrada para cepillarme los dientes, enseguida salgo y veo mi chofer abrirme la puerta le digo que hoy no lo necesitare ya que quiero despejarme un poco después de salir de la conferencia.