Dmitry, siempre serio y con el ceño fruncido, dio un paso adelante, los dos hombres eran muy parecidos, aunque Dmitry no tenía una apariencia tan ruda como la de su padre. —Ella es Valentina, hija de Matteo Moretti de la mafia neoyorquina —explicó Dmitry, con su tono seco, sin un atisbo de emoción—. Y amiga de la prometida de Aleksei —agregó, sin decir más, suponiendo que al saber quien era, su padre comprendería que estaba a su cuidado. Randall, relajó ligeramente la expresión y le dedicó una sonrisa a Valentina. Una sonrisa calculadora, poco cálida, para después regresar la mirada a su hijo. —Eres muy bella —dijo Randall extendiendo su mano a Valentina, quien la estrecho mostrando una sonrisa encantadora, sin dejarse intimidar. Valentina estaba acostumbrada a lidiar con hombres como e

