. La cena terminó momentos después, Michele y el resto se pusieron de pie y el líder de la mafia Brown dio un paso al frente. —Nos veremos en la boda —expuso con serenidad, los años le habían dado a Michele la paciencia necesaria para evitar golpear al ruso por lo mencionado sobre su vida s****l con su hija. Algo que Kath realmente agradecía, pues si había algo que el futuro esposo de su hija no tenia, era delicadeza, y ya había demostrado que jamás bajaba la cabeza ante nadie, y no era un hombre que pensara disculparse por sus palabras. —Espero que esté a la altura de Nyx —agregó manteniendo la mirada esmeralda sobre el ruso. Aleksei sonrió ladeado, la boda sería grande, ostentosa y Nyx tendría una maldita boda de ensueño, pero eso no era algo que Aleksei hiciera para mantener contento

