Liam, era el nombre de aquel juguete s****l que Nyx había llevado consigo, aquel vibrador morado, de unos quince centímetros con textura suave y curveado. Nyx sacó a Liam del cajón donde lo había guardado y con una sonrisa maliciosa fue a la cama. Acomodó su cabeza sobre las almohadas y encendió el aparato. Las vibraciones de Liam se sintieron en su mano, Nyx lo colocó en la más baja y luego de separar sus piernas, lo colocó entre sus pliegues. Ella jamás lo había introducido, únicamente lo usaba para estimular su clítoris y eso fue exactamente lo que hizo. Un gemido salió de la boca e Nyx, cuando el aparato vibró sobre su clítoris, y comenzó a moverlo, frotándolo entre sus pliegues, lubricando el área con su propia humedad, una que no baía causado el aparato, era esa que quedó en ella c

